“No hay duda que casi siempre la máquina es en sí una belleza. Rara vez he visto máquinas desgarbadas, y si se va a un buen museo y se contempla la evolución de una máquina, casi siempre se verá algo parecido al desarrollo de un organismo animal. También allí hay ictiosaurios y mastodontes, y al principio las máquinas son algo desmañadas, inarmónicas, desacertadas, mas luego ---cada vez más--- adquieren, a diferencia de los organismos animales, potencia, armonía interna y elegancia.
Las especies animales empequeñecieron al perfeccionarse. La máquina se perfecciona y se fortalece, pero no hay duda que se perfecciona. Cuando se contempla a las más hermosas máquinas, se advierte que el quid no está solamente en la proporcionalidad de sus piezas o en la congruencia de los movimientos que la máquina realiza con fuerza y gracia. La misma composición de las superficies pulidas y pintadas, el adorno parco pero congruente, la desusada limpieza que rodea a la máquina, el suelo cubierto de losas, las amplias ventanas vidriadas que permiten el paso de gran masa de luz (recuérdense, por ejemplo, las grandes centrales eléctricas), todo eso produce una fuerte impresión estética, obligando a cada uno de nosotros a admitir la existencia de bellezas de acero o de hierro fundido que pueden colocarse con pleno derecho mucho más arriba que cualquier cuadriga viva o de bronce al gusto antiguo.
Así pues, sería de desear que cada vez más se adecuaran a la industria elementos de arquitectura o estéticamente arquitectónicos, y no sólo en un orden formalmente escolar. El ingeniero no debe ser únicamente utilitarista, o más exactamente, debe ser utilitarista hasta el fin. Ha de decirse a sí mismo: quiero que mi máquina dinámica sea extraordinariamente barata, sea extraordinarimente productiva y sea también una belleza.”
(A.V. Lunacharski: “Las artes plásticas y la política en la Rusia revolucionaria”. 1969)
Tina Modotti (1896-1942) fue una fotógrafa, modelo y actriz de origen italiano que estuvo muy unida al proceso revolucionario mexicano del primer tercio del siglo XX y, sobre todo, a los círculos intelectuales del momento.
Hoy hemos dedicado un nuevo artículo de nuestro blog Mujeres Artistas a Tina Modotti. Si estás interesado en leer, pulsa AQUÍ.
Para conocer brevemente la obra de Tina Modotti, puedes ver este vídeo con lo mejor de su trabajo:
Manuel Prieto Benítez (El Puerto de Santa María, Cádiz, 1912 - Madrid, 1991) se trasladó a Madrid en 1930 donde comenzó a trabajar como escenógrafo e ilustrador de portadas de libros y termina trabajando en 1932 en la agencia de publicidad "Publicitas". En 1935 consigue su primer galardón al obtener dos primeros premios en un concurso de carteles. Durante la Guerra Civil trabajó como dibujante de propaganda en diversas publicaciones y organismos republicanos como el "Altavoz del Frente", el periódico "El Sol", el Comisariado del 5º Cuerpo del Ejército (donde conoció a Miguel Hernández y Rafael Alberti), así como en la "Delegación de Propaganda y Prensa del Ministerio de Turismo", donde se hizo la mejor propaganda de Guerra.
En la postguerra trabajó para la Cámara de Comercio Alemana y luego en la Embajada de los Estados Unidos, donde pasó a pertenecer a la Sección de Prensa de la "Casa Americana", y desde la cual, con el seudónimo "Tete" se dedicó a ilustrar artículos para toda la prensa. En 1940 se ocupará de realizar las ilustraciones de portada de la Revista Literaria "Novelas y Cuentos" y desde 1947 trabaja como colaborador en la revista "Arte Comercial", realiza anuncios publicitarios para los Laboratorios Made y con sus carteles para las películas "Mariona Rebull" y "Luis Candelas" crea un nuevo concepto de cartel cinematográfico.
En 1954, como director artístico de "Publicidad Azor", se le encarga a Manolo Prieto un anuncio-valla en forma de toro de silueta negra para la empresa Osborne que va a acabar convirtiéndose en un verdadero icono ligado al paisaje de las carreteras españolas, así como en un hito dentro de la historia del diseño español. En 1956 se coloca el primer toro junto a la carretera que atraviesa Despeñaperros y pocos años después los toros de carretera de Osborne acabarán formando una "manada" de casi 500 ejemplares (que se llegaron a extender hasta Ceuta, Baleares, Canarias, Guinea e incluso el Sahara). En la actualidad quedan 97 toros-valla repartidos por toda la geografía española y han pasado, de forma definitiva, a formar parte del paisaje desde su "indulto" por el Tribunal Supremo en 1997.
Para acceder a la página sobre el toro de Osborne en la web de dicha casa comercial, pinchar AQUÍ.
Para acceder a la web de Fundación Manolo Prieto que nos ofrece su biografía y una muy amplia muestra de su obra, pinchar AQUÍ.
“Otros paisajes automovilísticos son el camping, el aparcamiento de roulottes, la playa con un aparcamiento paralelo de más de 100 metros de profundidad, la población costera con su autopista para el tráfico de los domingos y los grandes servicios comunitarios, un estadio o una Disneylandia, en un terreno esculpido de automóviles” (“La autopista”, en: “Aprendiendo de todas las cosas”. Denise Scott Brown y Robert Venturi, 1979)
Del amplio desarrollo de las carreteras en el siglo XX y del crecimiento de la actividad viajera surgió el motel (motor + hotel), tipología que se concreta en 1925, cuando el arquitecto Arthur Heineman construye el “Motel Inn of San Luis Obispo” (llamado en origen “Milestone Mo-Tel”) en Monterrey (California) (que toma su modelo de la arquitectura colonial hispana de las misiones). Aunque otros situan el origen del motel en Douglas (Arizona) en 1913. Los precedentes del concepto de motel son las “auto camps” y los “tourist courts”, lugares de parada, alojamiento y descanso de viajeros y turistas. Estos pre-moteles fueron muy frecuentados por la conocida pareja “Bony & Clyde”.
Si los hoteles ofrecen dormitorio y baño y se ubican en el centro de la ciudad, los moteles se sitúan a las afueras de la ciudad, al borde de una carretera o de una autopista, y ofrecen unidades formadas por dormitorio, baño y garaje o aparcamiento. Frente al desarrollo en altura de los hoteles, los moteles suelen bajos y anchos, y muestran casi siempre una fachada-reclamo con figuras y rótulos luminosos que buscan ser vistos desde la carretera. En Europa los primeros moteles surgieron en Suiza (Interlaken, 1955) e Inglaterra (Dover Stage, 1956). Nikolaus Pevsner, en su “Historia de las tipologías arquitectónicas”, afirma: “No todos los moteles tiene la apariencia del Dover Stage. De lo sórdidos que pueden llegar ser nos lo recordó el film “Lolita”, de Stanley Kubrick (1962)”.
Para conocer de cerca el mundo de los moteles norteamericanos la interesante web “Motel Americana” ofrece abundante información textual e visual sobre su iconografía, arquitectura, publicidad, rótulos, etc., pudiendo realizar búsquedas por estados.
Para acceder a la web “Motel Americana” pinchar AQUÍ.
Para tener información sobre “auto camps” y “tourist courts”, pinchar AQUÍ y AQUÍ.
Más información sobre historia de moteles, pinchar AQUÍ.
Serie de vídeos de elaborados por el grupo CREHA sobre los aspectos básicos de todos los periodos y estilos artísticos, desde la Prehistoria al siglo XX.