| Mundo Antiguo |
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| Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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MUNDO ANTIGUO 1.1.- La Creciente fértil.
A partir del cuarto milenio el Hombre entra en la Historia, porque coincidiendo con esa fecha hacen su aparición las primeras civilizaciones agrarias que nos han legado sus primeros textos escritos. Dos de ellas destacan por lo prolongado de su devenir histórico, por la brillantez de su cultura y la riqueza de sus muestras artísticas: las civilizaciones mesopotámicas y la cultura egipcia. Las primeras se desarrollan a lo largo de las cuencas fértiles de los ríos Tigris y Eúfrates, en donde se suceden, a lo largo de varios milenios, distintas civilizaciones que progresivamente van colonizando todo el territorio del Próximo Oriente. No siempre serán los mismos pueblos, y así al poder inicial de los sumerios, localizados en la desembocadura de ambos ríos, le sucederá el de los acadios situados algo más al norte, y con posterioridad el de asirios y babilonios, hasta colonizar territorios del Asia anterior desde donde medos y aqueménides constituirán finalmente el Imperio persa, el primero de los grandes imperios de la Historia de la humanidad. Casi paralelamente surge otra civilización extraordinaria alrededor de las riberas del río Nilo: Egipto. Un amplio espacio aunque aislado del resto de imperios por el desierto, en el que los egipcios construirán su historia amparados en el poder absoluto de su faraón y en la creencia ferviente de sus numerosos dioses, así como de un culto obsesivo por la muerte. Su historia, se divide en una serie de periodos alternativos según sus fases de esplendor y decadencia, así después de una etapa denominada Pretinita, definida por las primeras etapas de la formación imperial, llega el primer periodo de esplendor de su historia, el Imperio Antiguo, que ocupa buena parte del III milenio y las dinastías III a la VI; posteriormente, una primera fase de decadencia: el Primer Periodo Intermedio, a la que le sigue otra segunda fase de esplendor: el Imperio Medio, que ocupa el final del tercer milenio y los primeros siglos del segundo; una nueva crisis afecta de nuevo al mundo egipcio al final de ese periodo, el Segundo Periodo Intermedio, más grave que el anterior porque conlleva la invasión de los Hicsos, pueblo extranjero que trastorna completamente la confianza del pueblo egipcio. Pero también esta fase se supera y llega finalmente la última gran etapa de esplendor: el Imperio Nuevo, ya en la segunda mitad del segundo milenio, momento culminante de empresas militares y logros artísticos y culturales. Aún seguirían a ésta una nueva fase de crisis, el III Periodo Intermedio; una etapa Tardía, en la que ya hacen aparición otros grandes imperios dominando Egipto, caso de los persas y del Imperio de Alejandro Magno, y finalmente la etapa Ptoloméica, fase final de la Historia Antigua de Egipto, convertido finalmente en una provincia del Imperio romano. 1.2.- "Entre ríos". La afortunada coincidencia fluvial de los ríos Tigris y Eúfrates va a producir la formación de una sociedad evolucionada y compleja, que genéricamente denominamos "mesopotamia", que en griego quiere decir precisamente "entre ríos". El desarrollo de la agricultura en estas tierras bajas y fértiles, bañadas por las aguas de los ríos, pero también un creciente comercio entre zonas próximas del territorio, dará lugar a la formación de comunidades urbanas, que darán la medida del progreso y los avances de la humanidad, ya desde el cuarto milenio antes de Cristo. Esta civilización de ciudades, desarrollará una estructura social y política variada, en la que la religión y el poder de los gobernantes, muchos de ellos sacerdotes, conseguirán aglutinar y dar cuerpo a esa amalgama social. Desde el punto de vista artístico, hay una nota común que relaciona todas estas civilizaciones diferentes y originarias de distintos territorios, y es la importancia que se le da a la expresión artística, precisamente como elemento de afirmación de ideas y formas de poder político y religioso. Considerando además que el desarrollo urbano también proporcionará los medios para desarrollar un arte diverso, rico y grandilocuente, no es de extrañar la enorme importancia que llega a alcanzar el arte que llamamos mesopotámico. Aunque indudablemente, tal variedad de civilizaciones y espacios, dará lugar a una cierta diversidad dentro de este movimiento artístico, tal, que el término mesopotámico debe entenderse como un concepto genérico porque no tiene otra referencia que la espacial. Con él queremos denominar el repertorio de obras artísticas que se suceden a lo largo de todo este espacio durante las sucesivas civilizaciones que fueron dominando la zona, y cuyo desarrollo en el tiempo es igualmente amplio, porque comienza con las primeras muestras de arte sumerio en el cuarto milenio antes de Cristo y acaba con las últimas obras del arte persa, alrededor del S. V a.c. 1.3.- "Un don del Nilo". Así denominó Herodoto a la civilización egipcia, y desde que el historiador griego abriera el libro de la Historia contando las maravillas de un país extraordinario, Egipto ha cautivado a todas las civilizaciones y ha hechizado y sigue hechizando a cuantos se han acercado a su civilización. Nos aproximamos a su historia y un halo de misterio y de enigmas sin resolver parecen envolver su pasado, por más que sea una de las civilizaciones antiguas más y mejor estudiadas. Pero siempre hay algo más que hace especial el Egipto de los faraones: su desarrollo cultural; su temprana civilización; sus logros de progreso como las canalizaciones o el calendario que les marcaba el propio Nilo con sus crecidas; el aislamiento de su geografía; o su riqueza extraña en medio del desierto; el secreto prolongado durante tanto tiempo de sus jeroglíficos; y sobre todo sus dioses y sus cultos funerarios, motivo de sus portentosos monumentos, que elevan la grandeza de Egipto a un verdadero mito de la Antigüedad. Pero el arte de Egipto no se limita a la construcción extraordinaria de sus pirámides, a la obra de sus templos, y a las tumbas fabulosas que de vez en vez descubren los arqueólogos, Egipto desarrolló también en el campo de las artes plásticas una obra excepcional por su enorme variedad y su calidad técnica. No era un arte para la belleza. Ni los artistas ni sus mecenas buscaban en el arte egipcio la magia de lo hermoso, como les ocurrirá siglos después a los griegos. El arte de Egipto es un arte práctico y utilitario al estar íntimamente ligado a su función funeraria y al interés de la monarquía. Por ello es un arte de carácter simbólico, que además cambia muy poco a lo largo de los siglos, porque a la tradición secular que definía todas las manifestaciones de la cultura egipcia, había que añadir las propias tradiciones asumidas por artistas y talleres que eran muy difíciles de alterar. Un arte para sus dioses, para el mundo de ultratumba y para sus faraones, principalmente, pero también un arte en el campo de las artes plásticas, que en ocasiones le hace un guiño a la vida cotidiana y a las manifestaciones más simples de la belleza. Un arte por todo ello fascinante, que nunca nos podrá dejar indiferente.
1.4.- Periodos del Arte Antiguo. MESOPOTAMIA
Etapas Años Monarcas Ciudades Sumeria 3700- Yemdet/ Nasr Uruk, Ur, Lagash, Mari, Eridú Acadia 2300- Sargón Accad Neosumeria 2100- Lagash, Ur Imp. Babilónico 2000- Hammurabi Babilonia, Mari, Larsa, Isin Imperio Asirio 1250- Asurnasirpal II, Salmanasar III Sargón II Asurbanipal Assur, Nínive, Jorsabad Kalakh Periodo Neobabilónico 615- Nabucodonosor II Babilonia Imperio Persa 539- Ciaxares Ciro II Cambises II Darío I Ecbatana, Pasargada, Persépolis, Susa
EGIPTO
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