| Los tesoros de los Horti Lamiani |
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El descubrimiento de los Horti Lamiani constituyó un hito en la arqueología romana contemporánea, desarrollada con la creación del nuevo Estado Italiano. Entre sus piezas exhumadas, cabe destacar el célebre retrato del emperador Cómmodo representado como Hércules. Para mayor información sobre el tema, pulse en Leer más... Los Horti Lamiani fueron descubiertos entre 1874 y 1875 en la zona romana del Esquilino como consecuencia de obras urbanas previstas en el lugar. La antigua villa que allí se alzaba debió su nombre a la familia de Lucio Enio Lamia, cónsul el 3 d.C. Estas propiedades pasaron después a manos imperiales durante la época de Tiberio, siendo sometidas a diversas reformas por Calígula. Los trabajos arqueológicos sacaron a la luz numerosas construcciones y sistemas decorativos: un ninfeo, un pórtico, diversas estancias decoradas con pinturas murales, además de una gran sala de 80 metros de longitud pavimentada con ricos mosaicos; también se descubrieron capiteles ornados con taracea de mármoles y restos de muebles con abundantes incrustaciones de piedras preciosas. Pero había sido en diciembre de 1874 cuado se produjo un excepcional hallazgo: una cámara subterránea que parecía esconder preciadas esculturas, la denominada Venus Esquilina y el retrato del emperador Cómmodo, hoy en los Museos Capitolinos.
La Venus Esquilina representa a la diosa saliendo del baño y resulta una obra de gráciles proporciones y delicadísimo tratamiento superficial con inusitados destellos, acompañada por dos sacerdotisas que siguen sus mismas características. El grupo corresponde a los inicios del Imperio y muestra claras influencias de la estética griega.
El retrato del emperador Cómmodo (161-192), muy conocido en la actualidad, es la otra gran obra encontrada en dicha cámara. Aparece efigiando a Hércules, provisto con la maza, la piel de león y las manzanas de las Hespérides y acompañado por dos tritones. El busto se hallaba en perfecto estado de conservación y es característico del período, aunque presenta cierta tendencia al barroquismo. Muestra gran virtuosismo técnico en la ejecución de los detalles, tanto del busto propiamente dicho, como de su base, un globo zodiacal junto al que se apostaban dos amazonas genuflexas. El conjunto, fechado entre 180-193, simboliza la apoteosis en vida del emperador, asimilado a Hércules, coincidiendo plenamente con los propios gustos de aquél, pues se sabe que a partir del año 180, enloquecido, puso en práctica diversas extravagancias, como creerse el propio Hércules y vestirse como un gladiador; llegando en ocasiones a descender a la arena en los combates, provisto de una piel de león y una maza, y golpear a fieras y esclavos. A su muerte, se decretó la dammatio memoriae que suponía la destrucción de todas sus inscripciones y retratos, lo que viene a explicar el ocultamiento de este busto en la cámara secreta.
Junto a la mencionadas piezas, se han encontrado también en el área del Esquilino, entre otras, una magnífica cabeza de centauro y una fiel copia del Diadoumenos. |