Si vendes un Corot, no bebas PDF Imprimir Correo
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Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)   

Corotretrato

Si en los próximos días viajas a Nueva York y te encuentras este cuadro no lo dejes pasar, es un Corot.

En algunas ocasiones en Artecreha hemos recogido noticias sobre robos de obras de arte (tan frecuentes últimamente que resulta difícil hacer un seguimiento del tema) pero nunca habíamos tratado de la "pérdida" de un cuadro de este valor.

La historia es realmente grotesca. Resulta que el galerista de arte norteamericano James Carl Haggerty recibió el encargo de Kristyn Trudgeon y Tom Doyle de vender un cuadro de su propiedad: Retrato de una niña, pintado por Corot en 1857. El lienzo, que puedes ver en la parte superior, está valorado en torno al millón de euros.

Haggerty concertó el pasado día 28 de agosto una cita con un marchante londinense. Y a partir de aquí viene lo chocante del caso: Haggerty se presenta en un hotel del Upper East Side de Nueva York con el cuadro debajo del brazo para que lo pueda ver el marchante inglés. Según las cámaras de seguridad, a las 11 de la noche Haggerty deja el cuadro ¡en la recepción del hotel! y se va al bar del mismo con el comprador. Media hora más tarde, los dos salen del bar, recogen el cuadro, lo miran y ¡lo dejan en un banco!, charlan y el comprador se va del hotel.

Haggerty vuelve a dejar el cuadro en recepción y regresa al bar. Casi a la 1 de la madrugada, sale del bar, recoge el cuadro en recepción y, según la denuncia interpuesta por los propietarios del cuadro, abandona el hotel "tropezando con la puerta principal del hotel y con el portero".

A partir de aquí se pierde la pista del cuadro. Cuando Haggerty llega a su casa de nuevo las cámaras de seguridad le muestran en estado de embriaguez ¡pero sin el cuadro! El Corot ha desaparecido.

James Carl Haggerty afirma que no recuerda nada de lo que sucedió aquella noche y que, por supuesto, no tiene ni idea de donde está el cuadro... Como no podía ser de otra manera, los propietarios han interpuesto la correspondiente denuncia por la desaparición del lienzo.

Si queréis un argumento para una comedia con un tema basado en el arte, nada mejor que éste. Sería difícil imaginar una situación tan absurda. Ni siquiera el fragmento que recogimos ayer de Mister Bean es tan increíble.

Evidentemente no hay ninguna web en la que Haggerty o el misterioso marchante londinense traten el asunto. Por eso, y como es nuestra costumbre recomendaros alguna web relacionada con la noticia, os aconsejamos que visiteis la página del Museo Hammer de Los Ángeles. Se trata de una institución poco conocida pero en la que el cuadro de Corot estuvo expuesto durante varios años por donación de sus propietarios. Realmente merece la pena. Para acceder, pulsad AQUÍ.

 

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