En la sala 11.
EL ARTE DEL S. XX
Metrópolis
G. Grosz
Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid
1916-1917
Ya hemos señalado en esta misma Sala que si algo caracteriza al arte del S. XX es la constante sucesión de corrientes y estilos artísticos que van apareciendo con inusitada rapidez. De tal modo que casi al mismo tiempo que aparece el movimiento fauvista, surge en Centroeuropa otra tendencia denominada Expresionismo. Poco después aparecerá el Cubismo y más adelante el Futurismo, el Rayonismo, el Orfismo, el Dadaísmo, el Constructivismo, el Neoplasticismo, etc. Es decir, una serie de tendencias artísticas, todas dominadas por su anhelo de libertad y su carácter experimental, que se han dado en denominar Vanguardias. Son las llamadas Vanguardias artísticas del S. XX, que ocupan las tres primeras décadas de ese siglo, y que destacan por su innovación y por la enorme importancia de sus obras y autores, constituyendo sin duda la base primordial del arte contemporáneo.
Como hemos dicho, una de las primeras Vanguardias que surge a principios de siglo es el Expresionismo. También es un movimiento radical y que se define por su plena libertad, aunque en su caso no le da protagonismo a un aspecto visual del arte, como ocurría en el Fauvismo, sino por el contrario, da prioridad a la representación de los estados de ánimo. Normalmente en un tono patético que tiende a denunciar las carencias de la sociedad y la angustia ante la vida. El recurso artístico para que esa denuncia sea realmente impactante en el espectador será la distorsión de la realidad representada, deformándola hasta extremos a veces grotescos.
No es la primera vez que se plantea este objetivo en la Historia del arte, ya Goya lo había hecho en las Pintura Negras (ver Sala de Goya), y Van Gogh también seguirá ese camino de reproducir su vida interior con una visión pesimista (Ver Sala del arte del S. XIX), pero es cierto que ahora se realiza con más agresividad y más fuerza expresiva.
Dentro del Expresionismo hubo varias propuestas diferentes que se fueron sucediendo desde principios de siglo hasta los años treinta, siendo las últimas las que adquieren mayor grado de pesimismo y de denuncia, pues coinciden con una época especialmente difícil para toda Europa pero sobre todo para Alemania, que es donde este movimiento adquiere mayor importancia. No hay que olvidar que son los años posteriores al final de la I Guerra Mundial que acaba con la derrota alemana, y los inicios del nazismo que iban a provocar la Segunda Guerra Mundial.
En ese periodo y en ese ambiente es en el que hay que incluir la obra de G. Grosz, autor de este cuadro. Él mismo había participado en la Primera Guerra , había sido encerrado en un manicomio por su oposición a la misma, y sería perseguido por el nazismo, teniendo que emigrar a Estados Unidos. Por eso no nos debe de extrañar su visión desoladora de la civilización que le tocó vivir. Un mundo dominado por la velocidad y la prisa, tan característico de las grandes ciudades del S. XX, pero también por el miedo y la violencia que nos obliga a huir hasta de nosotros mismos. Es lo que parece que ocurra en este cuadro, en el que una ciudad, tan atractiva aparentemente se convierte en un hormiguero donde domina el caos y la confusión, donde la gente sin rostro y sin identidad, corre sin saber a dónde va, escapa de ella misma y de los demás porque la locura se ha apoderado del mundo.
Eso es el Expresionismo, desahogar hacia el exterior el desánimo interior del artista. Pero para conseguirlo la obra tiene que seguir un preciso criterio artístico que permita que esos sentimientos lleguen plenamente al espectador. G. Grosz lo consigue con un trabajo meticuloso sobre el cuadro: Con su perspectiva en ángulo, como si la ciudad se abriera a nuestra vista desde el centro a los ángulos en diagonal, para que la visión sea más amplia y clara; y con su colorido vivo pero oscuro, acentuando así su pesimismo. Las formas de figuras y objetos, distorsionadas con líneas anguladas y en arista, añaden al conjunto una carga suplementaria de irrealidad y desesperación.
Un cuadro para ver y meditar.
SOBRE LA OBRA :
- ¿A qué siglo pertenece esta obra?
- ¿Quién es su autor?
- ¿Cómo llamamos al estilo al que pertenece?
- ¿Qué son las Vanguardias artísticas del S. XX?
- ¿Cuántas conoces?
- ¿Hay alguna más representada en esta Sala?
- ¿Qué trata de representar el Expresionismo?
o ¿Cómo consigue impactar en el espectador?
- ¿Por qué es tan pesimista la visión del mundo de G. Grosz?
- ¿Qué crees que representa este cuadro?
- ¿Crees que tiene razón?
o ¿En qué?
o ¿Por qué?
- Señala los principales valores puramente artísticos de la obra
o
- Define con tus palabras el Expresionismo