Sala 13.- V. Van Gogh: "La noche estrellada" PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   

En la sala 13.

LA SALA Del siglo xix


La noche estrellada

V. Van Gogh.

MOMA. New York

1889.

La vida de Van Gogh resulta uno de los casos más desdichados y dramáticos de toda la Historia del arte. Ya desde joven se vio aquejado de un desequilibrio emocional que le impedía realizar con éxito cuantas tareas se proponía. Y eso que trabajó en múltiples oficios, incluso se hizo pastor protestante como su padre, pero en todos terminaba fracasando. Su ansiedad, sus emociones y apasionamientos le provocaban además una angustia que le resultaba muy difícil de sobrellevar. Por eso empezó a pintar, porque encontró en la pintura el desahogo que no podía encontrar en ninguna otra tarea que emprendiera. La pintura, que él realiza con completa libertad, le permite sacar al exterior toda de su vida interior, de tal forma que como los impresionistas nos cuenta sus impresiones, pero no de lo que sus ojos ven, sino de lo que su corazón siente.


En este sentido la ayuda de su hermano Theo, que se dedicaba a la compra-venta de pinturas, le resultaría de gran ayuda y ya no sólo porque sería quien le comprara todo el material que necesitaba para pintar, sino porque gracias a él pudo contactar con los pintores impresionistas.


Por eso también sus primeros cuadros son plenamente impresionistas, aunque muy pronto impone un estilo propio que cada vez se aleja más de lo que pretendía hacer aquel grupo. En cualquier caso la vida de Van Gogh no mejoró con su trabajo de artista. Siguió con sus mismos desequilibrios y con sus dificultades para establecer relaciones sociales normales. Ninguno de los demás pintores del momento llegó a relacionarse con él, salvo P. Gauguin, y ninguno valoró tampoco su obra. Cuando en una discusión que tuvo con su único amigo, Gauguin rompa definitivamente con él, la amargura de Van Gogh se hará cada vez más aguda. Prueba de ello es que después de la mencionada discusión Van Gogh se cortará una oreja en señal de autopenitencia.


No por eso dejó de pintar, lo que además hacía con una actividad febril y a veces desquiciada, pero no por ello recuperó su salud mental. Tanto es así que sucesivamente sería internado en los sanatorios psiquiátricos de Arles, St. Rémy y Auvers, y sin haberse curado del todo, se suicidaría en este último pegándose un tiro en el pecho. No murió en el acto, sino que estuvo agonizante varios días de resultas de la herida, ante lo cual él mismo comentó “hasta esto lo hago mal”, triste epílogo a la tragedia de su vida.


Durante muchos años la obra de Van Gogh fue completamente desconocida para el público y sus cuadros despreciados, pero con el tiempo se empezó a valorar su pintura, su estilo completamente diferente, su capacidad expresiva, la fuerza de sus trazos y de sus colores, y sobre todo esa capacidad única de mostrar sobre un lienzo la complejidad de los sentimientos y las pasiones humanas, es decir su vida interior. Por eso, Van Gogh que en vida no llegó a vender un solo cuadro, al cabo de los años se convirtió en el pintor más cotizado de la historia, llegándose a vender su cuadro más caro en 82 millones de dólares cien años después de su muerte, en 1990.


La pintura de Van Gogh se caracteriza porque en sus cuadros la imagen se retuerce, las figuras se deforman, los colores resultan luminosos y brillantes, y el ritmo de las pinceladas es tan irregular y agitado, que todo parece conducir al drama de su estado de ánimo, a su realidad interior, igualmente crispada y tensa.


Pero de esta manera lo que consigue Van Gogh es que las imágenes y las figuras adquieran tal vivacidad que parece que se muevan en la obra, y que de esta forma el cuadro parezca que tenga vida por sí mismo. Es el cuadro el que vibra y se agita, el que grita su dolor. De esta manera Van Gogh se convierte en el primer artista que le otorga a la pintura un valor autónomo, es decir no por lo que representa sino por lo que es, sus trazos, formas y colores. Algo, que como vimos en la Sala del Arte del S. XX (Ver Sala 11) será la característica del arte contemporáneo.


En realidad, ya no tiene nada que ver con el Impresionismo, de ahí que a los pintores como Van Gogh, Cézanne o Gauguin, que empiezan siendo impresionistas pero enseguida inician un estilo propio, se les incluye en un grupo diferente denominado Postimpresionismo.


Tal vez sea esta Noche estrellada una de sus obras más sugerentes y originales. Primero porque se trata de un nocturno, un tema que no era muy habitual por entonces, pero sobre todo por su manera tan especial de representar el paisaje. El cuadro está hecho desde la ventana del manicomio de St. Rémy, desde la que ve un cielo de noche cuyas estrellas se mueven en espiral como si se tratara de un torbellino, el cielo se mueve y cobra vida por sí mismo. Esa es la magia de los cuadros de Van Gogh, que vemos la vida moverse delante de nosotros. La pincelada tan gruesa y sobre todo el color, combinado a base de azules, morados y amarillos, le otorgan tanta fuerza que de verdad en este cuadro de Van Gogh vemos la noche más hermosa.

SOBRE LA OBRA:

- ¿Quién es el autor de la obra

- ¿Cómo se titula el cuadro?

- ¿Sabes a qué grupo de artistas pertenece este pintor?

- ¿Qué intenta plasmar Van Gogh en sus cuadros?

- ¿Y cómo lo hace?

- ¿Por qué crees que su obra no fue valorada en absoluto durante

años

-¿Y crees que es tan bueno como para venderse cien años después

por tanto dinero?

- Señala algunas características de la pintura de Van Gogh

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- ¿Te gusta la pintura elegida?

- Si es así, dinos por qué con tus palabras