| Sala 4. Boticelli: "Nacimiento de Venus" |
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| Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA) |
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En la sala 4.
RENACIMIENTO
El nacimiento de Venus.
S. Boticelli
Museo Uffizi. Florencia
1485 .
Se trata de una pintura que pertenece al Primer Renacimiento. Para ser más exacto, corresponde a un periodo que se denomina Quattrocento puesto que coincide con el S. XV, que en Italia, donde surge este arte, se llama con ese nombre.
Boticelli es su autor, uno de los pintores más delicados y sensuales de toda
¿Pero qué representa el cuadro? En realidad es una pintura de tema mitológico, es decir que representa un episodio de la mitología griega: concretamente cuando Afrodita (o Venus que es su nombre romano) diosa de la belleza y del amor, llega a la isla de Chipre empujada por el dios del viento, Céfiro, a la que suele acompañar, como ocurre aquí, la diosa de la brisa, Aura, siendo recogida en la orilla por Flora, diosa de las flores y por tanto relacionada con la primavera. Este nacimiento de Venus por tanto es un símbolo, el de la belleza y el amor, relacionado en este caso con el estallido alegre de la primavera, época en la que todo parece renacer y resurgir, como la misma Venus nace de las aguas.
Pero cuando Boticelli se plantea realizar un cuadro sobre el amor entiende que el amor no es algo material o carnal, sino algo que debe ser puro sentimiento, por tanto se trata de un amor espiritual, idealizado, platónicosolemos llamarlo. Claro, si pintamos un cuadro sobre un tema que sólo se halla en el sentimiento o en la mente de las personas y no en la realidad, habrá que representar a los personajes y al paisaje que rodea a esos personajes como si realmente no vivieran en nuestro propio mundo, sino en otro más fantástico, idealizado también.
Eso es lo que hace Boticelli. Si nos fijamos, los personajes parecen flotar en el aire como si no hubiera gravedad, el mar resulta irreal con sus olas como si fueran un decorado, lo mismo que el perfil de la costa. Tampoco hay perspectiva, y por eso el escenario que nos presenta Boticelli es el de un mundo maravilloso, más propio de los sueños que de la realidad. Pero de esa forma ha conseguido su objetivo, transmitirnos su idea de que el amor, si es verdadero, sólo puede alcanzarse en el mundo platónico de los sentimientos y los sueños.
Pero todo eso no sería suficiente. Porque claro, Venus también es la diosa de la belleza, y si el cuadro es un símbolo también de la belleza, ha de ser un cuadro tan bello como lo que quiere simbolizar. También en este caso Boticelli ha conseguido su objetivo. Primero porque es capaz de pintar
También por la serenidad que toda la escena es capaz de transmitirnos y que contribuye a esa sensación placentera que nos produce la belleza, el amor o la propia alegría de la primavera. En este caso esa sensación la consigue la propia composición del cuadro, dominada por un triángulo que encuadra toda la escena y que siempre es una forma de dar equilibrio a un cuadro; y por el contraposto de la figura protagonista, Venus, el mismo contraposto que ya explicamos en la sala de arte clásico y que proporciona siempre al que lo mira la misma sensación de armonía y equilibrio.
SOBRE
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