Enigma: en el fondo del baúl PDF Imprimir Correo
(0 votos, media 0 de 5)
Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)   

enigmanoviembre1

La niebla calaba hasta los huesos cuando llegó a la estación. Era lo normal a principios de diciembre. Esta ciudad es maravillosa pero su clima es realmente duro.

Estaba cansado después de 886 kilómetros de viaje en tren, pero Vincenzo sentía sobre todo alegría y una profunda emoción. La tabla que escondía en el doble fondo de su baúl, regresaba a su patria cuatro siglos después de haberla abandonado.

Se dirigió al centro de la ciudad y, tal y como había acordado por carta varios días antes, se alojó en el Hotel Trípoli donde al día siguiente tendría lugar el encuentro.

Si todo salía bien (y no había razones para que no fuera así) a la mañana siguiente se haría justicia con el arte de su país, la dama reposaría por fin en el mejor museo de la ciudad y, por si fuera poco, él sería rico gracias al medio millón de dólares que recibiría a cambio.

Sin embargo, algo salió mal. Los posibles compradores no se esperaban esto. Como expertos que eran, al ver aquellas craqueladuras comprendieron que no se encontraban ante ninguna falsificación. Era la auténtica. No podían callarse.

Engañaron a Vincenzo y, tras salir del hotel (no sin despertar sospechas en el recepcionista) fueron directamente a comunicar los hechos a la policía. Terminaba así un misterio que se había prolongado casi dos años y medio y que pasaría a la historia como uno de los acontecimientos más singulares del mundo del arte.

¿Sabes qué llevaba Vincenzo en el baúl? Si lo sabes, mándanos tu respuesta a través de nuestro CORREO WEB.

Por cierto, en la fotografía puedes ver la cara que se le quedó a Vincenzo después de que la policía lo arrestara en la habitación del Hotel Trípoli.

Tags: