Pedro Bericat (entrevista CREHA) PDF Imprimir Correo
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000_0fotobericatHasta su exposición más reciente en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, (otoño 2010) Pedro Bericat (Zaragoza, 1955) ha transitado un largo camino que se inició en 1977 en los muros de muy diversas galerías, y continuó en los años 80 haciendo circular sobre el suelo vibrantes y giróvagos conos metálicos (sacados de antiguos focos del estudio de su abuelo fotógrafo) copulando con chirriantes vibradores fálicos, así como interfiriendo transistores de bolsillo con jeringuillas  ---repletas de verde líquido fluorescente--- introducidas en sus entradas de audio.

 

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Ambas máquinas eran, en realidad, robots místicos ---verdaderos sucesores del Intonarumori de los Futuristas, del aparato de radio Theremín (que Lenin admiró en los años 20) y de las máquinas de los jardines patafísicos de Raymond Roussel (ver su novela “Locus Solus”, 1914), entre otros---, mágicos aparatos que le permitieron sintonizar a Ibn Arabí, filósofo sufí murciano del siglo XII, y a Abraham Abulafia, un cabalista zaragozano del siglo XIII que intentó convertir al papa Nicolás III al judaísmo. De esos robots han quedado grabaciones que llevan por título “Radioimantaciones”, “Radioterrorismo” y “Radioadicciones”.

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Junto a sus obras colgadas y a sus mágicos robots giróvagos, en las oficinas de correos de medio mundo lo conocen bien por sus obras de mail-art (arte correo). Sus envíos suelen consistir en transparentes paquetes-montaje (esculturas-collages viajantes), donde su obra va experimentando una metamorfosis que se inicia ya cuando los empleados de las oficinas postales imprimen en ella sus sellos o adhieren sus etiquetas. La transformación continúa al llegar al domicilio del mailartista destinatario que añadirá su propia huella a la obra. Después la obra seguirá su camino hacia el destino de otro mailartista. Cuando el envío retorna al primer mailartista que la remitió el proceso de transformación puede darse por concluido y la obra definitivamente terminada.

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Este proceso convierte al mail-art tanto en un medio de transmisión y colaboración artística, como en un método que transforma la red de oficinas de correos en una sala de exposición. Exposición que no tiene fecha de apertura ni de cierre, que tampoco tiene horarios y que, finalmente, no se celebra u ocurre en ningún espacio concreto. Algo así, algo que escapa, en cierto modo, a las limitaciones del tiempo y del espacio o el lugar concreto, y que, por añadidura, disuelve o fragmenta la noción de autoría individual, nos acerca al concepto de Utopía, y también al concepto ---al ser hijo de mil padres--- que los italianos dan a entender con la expresión “figlio de la cooperativa”. De ahí los largos listados de direcciones y contactos que Pedro Bericat muestra en los catálogos de sus exposiciones (catálogos que no son tal, sino que son una parte más de la obra expuesta). De esos listados surge, por lo tanto, el proceso que convierte al propio Pedro Bericat en un punto central (asterisco “umbilicus mundi”) del flujo comunicativo que, a partir de los componentes de una base de datos de direcciones, elabora una obra de arte de forma cooperativa.

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La intervención e instalación de obras en escaparates comerciales ha sido sin duda otro de los ámbitos comunicativos utilizados por Pedro Bericat que más me ha sugestionado. El espacio multiforme y transparente del escaparate (tan similar a la escena de un teatro o a los transparentes envíos de mail-art), es utilizado aquí para mostrar-ocultar su obra (camuflada entre los productos expuestos por la propia tienda). El viandante urbano, al mirar ese escaparate intervenido, entra en un juego donde hay que distinguir los objetos puestos a la venta de los objetos escondidos. El mismo juego de “leer entre líneas” que Bericat plantea en algunos de sus catálogos donde sobre el texto de viejas publicaciones superpone o inserta sus textos jitanjafóricos.

Fue fusilado en 1991 en las tapias de la caesaraugustana Escuela de Artistas Aplicados a las Disposiciones de los Oficios, subió al cielo y resucitó al tercer día y, en virtud de los efectos benéficos del atanor alquímico que le prestaron sus amigos Ibn Arabí y Abraham Abulafia, volvió a habitar entre nosotros, trayendo en su compañía al sabio Alexander y, con él, a las innumerables y desconocidas historias del pueblo Bere. Y prosiguió su camino inundando el mundo de “frotagges” hechos de blandos polímeros, vertiendo jitanjáforas cubiertas por negros pasamontañas, performances iluminadas por linternas dotadas de catadióptricos enteogénicos y lámparas fluorescentes alimentadas con vino del Somontano aromatizado con Amanita Muscaria o con  comuniones (con-muñones) en el Maior Altar del Monasterio de Veruela. Dicho queda.

Para acceder a una referencia y una imagen del “frotage” camuflado por Pedro Bericat en el MNCARS, pinchar AQUÍ y AQUÍ.

Para acceder a la web “MUTESOUND” donde podeis conocer su proyecto sonoro “1 minute…”, sus acciones o performances (“Acciones”), así como sus “Ediciones” y su sección de “News”, pinchar AQUÍ.

La video-entrevista-performance a Pedro Bericat puede verse aquí abajo.

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