| Busto de Nefertiti |
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BUSTO DE NEFERTITI
Imperio Nuevo. Siglo XIV a. C. Altes Museum de Berlín
El busto de Nefertiti es una obra de arte egipcio. Concretamente pertenece al Imperio Nuevo y a un momento muy particular de
El busto se encontró en 1912 ligeramente deteriorado (de ahí la falta de la incrustación del ojo izquierdo y la oreja descascarillada) y desde el principio se hizo muy popular, porque además coincidía con el modelo de belleza de las jóvenes de principios de siglo. ____________________ La pieza de apenas medio metro de alto y realizada en yeso y caliza policromadas destaca por su talla delicada y su composición simétrica. Los colores son suaves, perfectamente armonizados y concretamente en el tratamiento de la piel el realismo es máximo y el tono cálido y sensual. La expresión de esta Nefertiti se halla a mitad de camino entre el tradicional hieratismo de la estatuaria egipcia y el realismo gestual que se intentó introducir en la época de Akhenaton. El resultado es un rostro de facciones perfectas y detalles delicados, que dulcifica su seriedad a través de su mirada sosegada y una sonrisa apenas bosquejada.
El PORQUÉ DE SU BELLEZA
En distintos momentos de Es perfecto su estudio de proporcionalidad porque las medidas del rostro, de la tiara ceremonial y del pectoral ornado de abalorios dividen en tres partes perfectamente simétricas el conjunto de la pieza. Es perfecta su composición equilibrada: la escultura de Nefertiti se ensancha en la parte superior con la forma trapezoidal de la tiara, se estrecha en la parte del rostro y vuelve a ensancharse en la base de la pieza, coincidiendo con la mayor amplitud de los hombros. Esta disposición contribuye a destacar la parte esencial de la escultura que no es otra que el rostro. A ello hay que añadir la forma arqueada de la imagen, que adelanta la cara de Nefertiti hacia el espectador. Es perfecto especialmente el tratamiento del color, de tonos suaves y en armonía, prevaleciendo el azul turquesa perfectamente orquestado con el ocre de la piel. Y sobre todo es perfecto el rostro: perfecto en el tratamiento de las facciones y la ejecución de todos los detalles, las cejas simétricas y marcadas a través de dos líneas sutiles que abren la mirada, los ojos remarcados por el kohl que sabemos que utilizaban las egipcias, la nariz precisa y los labios carnosos y sensuales. Y todo ello a través de una talla perfectamente pulida que nos hace imaginar su cutis fino y delicado. Pero belleza es también la capacidad de crear un estado de ánimo en el observador. Y en este caso Nefertiti nos transmite toda la serenidad y la placidez de su hermosura. Y por ello, mirarla nos serena y nos seduce. Nefertiti en este busto es perfecta y es serena. Por eso es pura belleza. |
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