Cúpula del Mausoleo de Gala Placidia PDF Imprimir Correo
(2 votos, media 5.00 de 5)

CÚPULA DEL MAUSOLEO DE GALA PLACIDIA.

_______________________________________________


___________________________________________________________________________________

S. V.

Ravena. (Italia).

_____________________________________________________________________________________

El arte que se desarrolla a partir de la conversión de Constantino en el ámbito de la comunidad cristiana sigue la tradición clásica, especialmente en el ámbito de la arquitectura. De hecho se aprovecha el modelo basilical romano como tipología del nuevo templo cristiano, siendo frecuentes también los edificios conmemorativos o funerarios en los que prevalece por el contrario, la planta centralizada. En el ámbito de las artes plásticas se aplican los conocimientos técnicos en la elaboración del mosaico como elemento decorativo primordial, e incluso se aplican unas mismas iconografías clásicas, aunque ahora bajo una interpretación diferente. Eso sí, a diferencia de los romanos dichos mosaicos sirven ahora como ornato mural y no como pavimento

____________________

Uno de los ejemplos más conocidos del nuevo arte paleocristiano será el Mausoleo que se le dedica a Gala Placidia, hermana del Emperador Honorio a principios del S. V. Rávena se ha convertido entonces en la nueva capital del Imperio y desde ese momento hasta el S. VI en época de Justiniano, la ciudad se convierte en un magnífico muestrario de arte bajoimperial, paleocristiano y bizantino. En concreto el Mausoleo de Gala Placidia responde a los criterios constructivos de este tipo de edificios de época paleocristiana. En primer lugar su planta centralizada, en segundo lugar el contraste tan acusado entre sus exteriores constructivos muy modestos, sin apenas decoración, y sus lujosos interiores; y en tercer lugar la espléndida decoración musivaria que ocupa el espacio interior. De esa forma, el Mausoleo, que se hallaba situado en el nártex de la iglesia de la Santa Cruz, hoy desaparecida, cuenta con una planta de cruz griega, un exterior de apariencia rústica solucionado a base de ladrillo cara vista y una mínima concesión ornamental a base de arquillos ciegos y bandas lombardas; y una cúpula sobre pechinas, flanqueada por bóvedas de cañón en los brazos de la cruz. Aunque sin duda, si por algo sorprende y cautiva este pequeño edificio es por la decoración de mosaicos que recorren sus muros interiores.

_______________________________________________________________

EL PORQUÉ DE SU BELLEZA 

La decoración es múltiple y variada: los apóstoles se reparten entre la base de la cúpula y en las bóvedas de los brazos; hay imágenes simbólicas, como las palomas bebiendo, alusivas al paraíso cristiano y la fuente de la vida que no es otra que el mismo Cristo; la del buen pastor, que se sitúa sobre la puerta de entrada, enfrente del cual aparece la imagen de San Lorenzo. Pero ninguno de estos mosaicos alcanza la brillantez, la luminosidad y la belleza de la decoración central de la cúpula, a base de un maravilloso cielo estrellado que parece abrirnos el universo.

Es bello por varias razones pero la primera es su color. Ese azul intenso que parece dilatar los espacios, extendiéndose sobre la mirada como un infinito sin límites. Azul perfectamente complementado por el tono de oro refulgente y brillante de las estrellas, que como tales parecen titilar en medio del universo. No faltan acompañándolas, guirnaldas de viñas, coronas de flores y cintas geométricas que delatan la tradición clásica de este tipo de decoraciones. En este caso, no obstante, el triunfo del cristianismo se manifiesta a través de la estrella principal que en forma de cruz ocupa el centro mismo de la bóveda.

Cuenta también la disposición de las estrellas, que en un círculo mágico parecen girar en una espiral que se cierra sobre la cruz, lo que le otorga al conjunto un especial sentido del movimiento que termina por atrapar al espectador que acaba hipnotizado de mirarla.

Los cuatro tretramorfos se asoman a las esquinas, pero casi pasan desapercibidos, porque otra de las virtudes de esta obra es que su fuerza expresiva y su potencia visual es abstracta, carece de figuración, y se basta de la luz, el color y el brillo de las teselas que lo forman para lograr su efecto espléndido y su belleza indudable.



 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar