| J. Bellini: "Virgen con el niño" |
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| Jueves, 04 de Septiembre de 2008 09:38 |
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VIRGEN CON EL NIÑO J. Bellini. _______________________________________________
____________________________________________________________________________________ 1450 Galería Uffizi. Florencia _____________________________________________________________________________________ La pintura del S. XV en Italia se encuadra en lo que denominamos genéricamente como Quattrocento, que aparte de designar precisamente al Siglo XV en Italia, representa el momento inicial del Primer Renacimiento, que establece las bases sobre las que se asienta la pintura moderna y la ruptura definitiva con el arte medieval. De hecho ya hemos hablado de este periodo en esta misma sección al comentar la belleza de ____________________ Uno de esos autores es Jacopo Bellini, un artista veneciano, padre de una saga de pintores excelentes como Gentile y Giovanni, y suegro además de A. Mantenga. Bellini, aunque es un hombre del S. XV, recoge la herencia de autores como Gentile da Fabriano, su maestro, pintor al que se incluye dentro del llamado Gótico Internacional, o de Pisanello, que se halla en la misma línea. Aunque por otro lado no es ajeno a la influencia de Masolino y de su propio yerno, Mantenga, lo que también le aproxima al primer Renacimiento. Por tanto, Jacopo Bellini es un eslabón intermedio que personifica el tránsito de una época a otra, y que lo mismo introduce el interés por la perspectiva en alguna de sus obras, así como composiciones complejas de visiones arquitectónicas y espaciales, como por el contrario, en los asuntos de tema religioso sobre todo, se deja llevar por la tradición. _______________________________________________________________ EL PORQUÉ DE SU BELLEZA Algo hay de todo ello en esta preciosa tabla. Porque de un lado se conserva esa formulación de las madonnas del Trecento, de un cierto misticismo, que representa Además el propio sentido de la belleza que adquiere la obra es igualmente Quattrocentista y está mucho más cerca del neoplatonismo de Fray Filippo Lippi o de Boticelli que de cualquier otro autor del Trecento. En efecto, la serena expresión de Al final nos cuesta retirar la mirada de la de esta madonna, de esa mirada pensativa y profunda, inocente y plena, que la hace a ella más divina y divino también al cuadro. Otros artículos de esta sección...
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