| P. Mondrian: "Composición con rojo, amarillo y azul" |
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COMPOSICIÓN CON ROJO, AMARILLO Y AZUL. P. Mondrian. _______________________________________________
1921. Gemeentemuseum. _____________________________________________________________________________________ La abstracción pictórica supone en ____________________ Fueron muchas las experiencias abstractas que se desarrollaron a partir de los primeros ensayos de W. Kandinsky, pero habrá una evolución constante en esos primeros años a reducir en la medida de los posible la utilización de esos elementos del lenguaje pictórico, como si de esa forma se obtuviera una mayor pureza en la expresión artística. Cuanto más simples y más sencillos fueran esos recursos, más libre y más puro el resultado final. De ahí, el desarrollo del Neoplasticismo liderado por P. Mondrian. En este caso no bastaba con la abstracción, sino que además había que simplificar las imágenes como los cubistas, en formas geométricas, para que de esta forma la pintura se redujera definitivamente a lo más esencial: abstracción y además, geométrica. Sin olvidar el color, igualmente simplificado: colores básicos, sin mezcla y sin sombreado, planos. Con todo ello se obtenía así el estado más "puro" de la pintura. La plenitud intelectual del arte. _______________________________________________________________ EL PORQUÉ DE SU BELLEZA Es muy habitual que al contemplar un cuadro de Mondrian, una obra característica del Neoplasticismo pictórico, surja inevitable una sonrisa burlona que venga a desprestigiar la obra, precisamente por su propia simplicidad. ¡Cuántas veces habremos oído decir que un cuadro así lo puede hacer cualquiera y qué mérito tiene hacer un cuadro que podría pintarlo un niño! Pero precisamente es el desconocimiento del lenguaje que define la pintura el que nos puede llevar a semejantes conclusiones. El mérito de una pintura no está en su mayor o menor dificultad técnica, ni en su mayor o menor proximidad a la realidad visual, sino en el resultado final que es capaz de provocar en el espectador. En este caso habrá de tratarse de un espectador sin prejuicios, que se olvide de las referencias naturalistas para valorar la pintura y que sea capaz de distinguir sobre un lienzo la verdad de la pintura, su sintaxis conseguida de colores, formas, trazos y líneas en armonía: la pintura pura. Todo ello sin olvidar que cualquier ruptura con la expresión plástica anterior supone siempre una innovación, y toda innovación artística es un logro formidable, reservado sólo a los talentos privilegiados, y no desde luego a los aficionados, ni a los niños. En la obra de Mondrian hay que mirar el cuadro libremente, sin ataduras ni obsesiones, y contemplar sus colores que saltan de un cuadrado a otro alegremente. Colores puros y limpios, llenos de intensidad. Y ver cómo contrastan con el blanco de los otros cuadros y con la líneas negras que los separan, en un damero de infinitas combinaciones de tonos, formas y colores. Y siempre en perfecta armonía. Y eso es lo que nos alegra la vista y nos llena el ánimo, así de simplemente. Sencillamente, porque es una obra de arte. Otros artículos de esta sección...
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