| "El Príncipe de los lirios" |
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EL PRÍNCIPE DE LOS LIRIOS. _______________________________________________ Procedente del Palacio de Cnossos. Museo de Heraclion. Creta _____________________________________________________________________________________ El arte Minóico es el arte que se desarrolla en la isla de Creta durante El arte cretense desarrolla una producción rica y variada, en la que destaca su arquitectura y producción plástica. De aquélla habría que destacar la construcción de sus famosos palacios laberínticos, y de las decoraciones murales, la frescura, la espontaneidad y la riqueza cromática de sus pinturas conservadas. ____________________ Sería Arthur Evans quien descubre en 1900 los restos del Palacio de Cnossos. La complejidad aparente de su planimetría le llevó a relacionarlo con el famoso laberinto del Minotauro, y la monumentalidad de sus construcciones con otra figura no menos legendaria, la del mítico rey Minos. Con todas estas relaciones no es de extrañar que Evans denominara minóica a la cultura que acababa de desenterrar. Uno de los aspectos más sobresalientes y sorprendentes de los restos conservados de estos palacios es su decoración mural, aunque también es cierto que se reconstruyeron durante las restauraciones de principios de siglo con no pocas dosis de imaginación. No obstante, parece claro que reproducían elementos propios de la jerarquía político-religiosa, así como de la celebración de fiestas y ritos sagrados, y de su entorno cultural, pero siempre en un tono intimista y desenfadado que las hacen particularmente atractivas Están realizadas con técnica al fresco, lo que constituye un avance indudable, y desde el punto de vista formal destacan por la estilización de sus formas; el simbolismo de sus figuras; la coloración en plano, con tonos muy vivos; los contornos marcados y los trazos muy expresivos; la tendencia a las composiciones laterales, y el donaire de sus representaciones. _______________________________________________________________ EL PORQUÉ DE SU BELLEZA De las muchas pinturas conservadas y ampliamente restauradas procedentes del Palacio de Cnossos hemos elegido este Príncipe de los lirios, precisamente por su belleza formal. Se trata de un joven, ataviado con galas que delatan su importancia en la jerarquía social y que avanza entre un campo de lirios. Sir Arthur Evans, lo identificó con el propio rey Minos, pero realmente no sabemos de quién se trata, ni tampoco cuál es ese papel de importancia social, que lo mismo podría tratarse de un personaje nobiliar, que de un mandatario o incluso un oficiante religioso. Aunque eso realmente es lo de menos. Lo que nos sorprende de esta pintura es su impacto visual, gracias fundamentalmente a tres recursos formales: la línea, muy marcada y precisa que le otorga una gran claridad compositiva a la obra y le añade también una rotunda expresividad; el concepto narrativo, igualmente claro y muy descriptivo, con la solución de mostrarnos a la figura central con el cuerpo de frente y las extremidades de perfil, recurso sin duda imitado de los egipcios con los que los cretenses intercambiaban tratos comerciales. Y por encima de todo, el color. Un color impactante, intenso, más si cabe por su aplicación en tintas planas, perfectamente contrastado en los tonos, y con una coloración, especialmente en el tratamiento de los azules y los rojos, que resulta verdaderamente llamativa. Es cierto que la pintura se halla restauradísima desde los tiempos de Evans, y por medio de un proceso no demasiado acertado, pero a pesar de ello, este príncipe minoico tiene toda la prestancia, la elegancia y la fuerza de los mejores modelos de Otros artículos de esta sección...
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