Atenea PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   
Athenea1

ATENEA:

Atenea es la hija de Zeus, nacida de Metis, su primera mujer, pero como quiera que el fruto de esa unión estaba destinado a gobernar a los dioses, Zeus se tragó a Metis antes de parir. No fue suficiente porque Atenea nació de la cabeza de Zeus, después del golpe en la frente que le propinó Hefestos, eso sí, crecida ya y armada de todos sus atributos. Esta es la llamada Atenea Parthenos. La Atenea Palas por el contrario se considera hija de Palas, el gigante alado. Atenea se asocia a la Minerva romana.

Es precisamente el origen de Atenea Partenos el que la convirtió en diosa de la sabiduría, pues Zeus la había llevado en su cabeza. Es también diosa de la estrategia y de la guerra justa y aparece por ello como reverso de Ares, encarnación salvaje de la guerra. También y relacionada con su sabiduría, fue mentora de las artes. Su árbol sagrado es el olivo, su animal sagrado la lechuza, símbolo por ello de Atenas, y sus atributos iconográficos son el casco que le cubre la cabeza, así como armadura, lanza y escudo, representándose sobre este o sobre la armadura una cabeza de Gorgona, pues no en balde fue Atenea la que guió a Perseo para que acabara con Medusa, una de las tres hermanas gorgonas.

Atenea fue además la patrona de Atenas, aunque para ello hubo de competir con Poseidón por el dominio del Ática. Al parecer se consensuó que el protectorado de Atenas lo decidirían sus propios habitantes, para lo cual ambos dioses compitieron ofreciendo un regalo a la ciudad. Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, lo que proporcionaba un medio de comerciar y además un abastecimiento de agua, pero el fallo fue que era agua salada y mala para beber. Atenea por el contrario, ofreció un olivo que resultaría el presente elegido porque gracias a él la ciudad obtendría madera, aceite y alimento.

Esta relación especial de Atenea y Atenas explica también la importancia de la obra artística que une a la ciudad y la diosa. Especialmente el templo principal que se le dedica en la Acrópolis, el Partenón; también el pequeño templo de Atenea Niké (“Atenea victoriosa” pues se conmemoró con él la victoria contra los persas en Salamina), obra de Kalícrates, y también la escultura crisoelefantina de Atenea Parthenos que esculpe Fidias para el Partenón. El mismo autor también haría una Atenea Lemnia, que carecía de casco por representar a la diosa de la paz, estando dedicada a los atenienses procedentes de Lemnos, y una Atenea Promakos, situada entre los Propíleos y el Erecteion, también en la Acrópolis. Se fundió con los restos tomados a los persas en Maratón y se cuenta que era tan grande que los marineros veían los reflejos de su lanza desde le Cabo Sunión.

Atenea aparece también en las numerosas representaciones del Juicio de Paris, junto a Afrodita y Hera, y la encontramos asimismo en el cuadro de Velázquez de Las hilanderas, pues se representa la fábula de Aracné en la que la joven Aracné, al presumir de tejer como las diosas, es retada por Atenea a la confección de un tapiz. El jurado dictaminó un empate pero Atenea castigó a Aracné convirtiéndola en araña para que tejiera durante toda su vida.

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