Grant Wood: "Gótico americano" PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   

Gótico americano

 

Grant Wood

The Art Institut of Chicago. 1930.

 

La pintura norteamericana de principios de siglo se halla, como el país mismo, en un complaciente aislacionismo que le aleja de las corrientes culturales de vanguardia que se desarrollan en Europa. Al mismo tiempo se alienta la reivindicación de un arte propio y genuinamente americano, definido precisamente por su alejamiento de las tendencias europeas.

Se desarrolla así el llamado Regionalismo norteamericano, un movimiento liderado  por Thomas Hart Benton, al que se unen artistas como Andrew Wyeth, John Stuart Curry, Charles Burthfield, Ben Shan y el artista que hoy nos ocupa y que será uno de sus principales representantes, Grant Word. También hay quien incluye a Edward Hooper dentro del grupo, y sí es cierto que Hooper rechaza la influencia de vanguardia y apuesta por un arte propiamente americano, basado en la reproducción de los rincones de la América más genuina, pero el arte de Hooper es menos rural y más intimista que el de los regionalistas.

En realidad el Regionalismo apuesta por idealizar el mundo campesino y auténtico de la América rural del Middle West, que encarna precisamente el ideal americano de una vida trabajadora, honrada y tradicional que es icono de la verdadera América, aunque sea al propio tiempo una referencia de la América profunda, anclada en la tradición. Lógicamente su forma de contemplar ese mundo desde el punto de vista artístico será el de un estilo sobrio y realista que encuentra su inspiración en los Primitivos flamencos y el Primer Renacimiento. Nada más lejos de lo que se está desarrollando entonces en Europa, si tenemos en cuenta que para entonces las Vanguardias ya se han desarrollado en su plena madurez. El éxito del Regionalismo en Estados Unidos en los años 30 y 40, demuestra lo lejos que estaba el país de la modernidad artística, así como su deseo de aislamiento. Y no será porque un hubiera habido intentos de unir ambos continentes en un deseo de introducir las Vanguardias en Norteamérica. Así se hizo a través de la famosa Exposición conocida como Armory Show, que en 1913 reunió la obra de trescientos de los mejores artistas de ambos continentes. Pero más allá de la influencia que tuvo sobre la obra de algunos artistas aislados como Stuart Davis, o sobre el llamado Preciosismo de Ch. Sheeler y Charles Demuth, apenas transformó el arte americano del momento.

Es en este contexto en el que se desarrolla y en el que triunfa la obra de Grant Wood (1891-1942). Nacido en Animosa, Iowa, se inició en el campo artístico muy joven, en ocasiones por pura necesidad, pues trabajó como platero, en una metalistería, como pintor de camuflaje en la guerra, realizando anuncios de pintura, folletos y hasta los decorados de un hotel. Aún así su formación propiamente pictórica fue suficientemente sólida, pues no sólo aprendió en la Escuela de Arte de Minneapolis y en el Art Institut of Chicago, sino que también realizó viajes a Europa estudiando incluso en la Academia Julian de París. También visitó Italia y Alemania, concretamente Munich donde descubrirá el arte de los Primitivos flamencos y los renacentistas alemanes, que ejercerán sobre él una influencia decisiva en su arte posterior.

De vuelta a Estados Unidos y pertrechado de estas referencias artísticas, desarrollará su estilo definitivo y personal, que se imbrica plenamente en el Regionalismo antes comentado. Es más, se convierte en uno de sus principales defensores, alegando la necesidad de desarrollar un arte puramente americano, alejado de las tendencias de vanguardia europeas. Su residencia definitiva en Iowa City, al ser nombrado profesor de pintura en la Universidad de la misma ciudad, le relacionará además de una forma estrecha e íntima con ese mundo rural de la América profunda del Medio Oeste, que es el sustrato iconográfico del Regionalismo.

La obra que hoy comentamos, Gótico americano, es poco menos que el emblema de este movimiento, porque responde plenamente a sus características y da además una imagen genuina de la America rural y trabajadora, llegando a ser uno de los cuadros más famosos de toda la Historia del arte norteamericana. De hecho aparece representada una pareja que simboliza el ideal americano, él como referencia del trabajo duro del campesino, simbolizado en el trillo que porta, y ella de la abnegación de la mujer, posando a su lado. Y todo ello resuelto plásticamente desde una estética de la precisión en el dibujo y la diafanidad de la luz, que en efecto, nos recuerda la precisión técnica y la luminosidad de los primitivos renacentistas.

El cuadro a pesar de que hay que entenderlo como un símbolo o un icono, tiene sus referencias reales. Los retratados son concretamente Nan Wood, hermana del pintor, y su dentista, Byron McKeebe, y la casa que aperece como fondo de paisaje, un rincón del pueblo de Eldon (Iowa) que Grant Wood vio por casualidad y que le atrajo especialmente por su ventana gótica.

Para muchos el cuadro de Grant es una imagen degradante del país, y para otros una burla del Midwest americano. Para Grant en cambio, y para todos los seguidores del Regionalismo de la primera mitad de siglo en USA, es una obra emblemática y como tal, un canto a la esencia misma del país.

GrantWood0

 

Comentarios  

 
#1 rocy 31-01-2012 16:05
Me agrada el relato que haces del Grant Wood y su gótico, pues su informacion es corta y precisa. gracias
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