Le Corbusier: Villa Savoya PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   

 

”Villa Savoya”.

Le Corbusier.

Poissy. Francia. 1931.


Charles-Éduard Jeanneret, llamado Le Corbusier (La Chaux-de-Fonds 1887- Cap-Martin 1965) fue un arquitecto, urbanista e intelectual que aportó importantes novedades al ámbito de la arquitectura racionalista hasta configurar una nueva tendencia denominada Funcionalismo, a su vez precedente inmediato de la Arquitectura orgánica.

Los principios fundamentales en los que se asienta la nueva concepción arquitectónica de Le Corbusier se pueden reducir en cinco puntos principales, los cinco principios con los que él definió "una nueva Arquitectura":

Planta libre, es decir sin fachada principal y sobreelevada del suelo. En los edificios de varias plantas, éstas se convierten en unidades repetibles, consistentes en dos planos horizontales de hormigón, soportados por columnas y conectados por escaleras.

Estandarización de los elementos exteriores, como ventanas y secciones de muro que serían prefabricadas.

Integración plena del ámbito exterior en el interior del edificio, no sólo a través de la planta libre que permite la "invasión" del entorno en el propio edificio, sino también con la utilización de largas hileras de ventanas horizontales correderas, que también permiten dicha integración. A ello finalmente añade la dispiosición de jardines en la azotea, lo que también traslada la naturaleza al interior del edificio. Esto es lo que se dio en llamar concepción de espacio continuo.

Simplificación máxima de la apariencia externa del edificio, carente de elementos ornamentales y reducida a volúmenes de formas geométricas esenciales.

Concepción de las casa como "máquinas de habitar", lo que elimina de ellas todo elemento superfluo, buscando como finalidad esencial de su construcción un máximo grado de comodidad y confort.

Él mismo lo explicaba así:Las consideraciones teóricas que se exponen seguidamente se basan en experiencias prácticas de largos años sobre el terreno mismo de la construcción. La teoría pide sobriedad de expresión. No se trata aquí en modo alguno, de fantasías estéticas o de enfoques según efectos a la moda, sino de verdades arquitectónicas, que significan un modo absolutamente nuevo de construir desde la vivienda hasta el palacio.

1.- Los soportes(...) En vez de los cimientos antiguos, en que descansaba la obra sin previo cálculo, entran en función fundamentos aislados, y en vez de muros, soportes independientes.

2.- Azoteas-jardínes. El tejado plano exige en seguida que se le utilice en beneficio de la vivienda: tejado-terraza, tejado-jardín, (...) que llega a ser uno de los sitios preferidos de toda la casa.

3.- La libre estructura de la planta. El sistema de apoyos, soporta los pisos y sube hasta el tejado. Los tabiques se colocarán, según la necesidad, con lo cual ningún piso se corresponderá con el otro. Se acabaron las paredes maestras.

4.- La ventana apaisada y corrida. Los apoyos y los planos de cada piso forman rectángulos en la fachada por los que penetra abundante luz y aire. La ventana corre de un apoyo a otro, con lo cual se logra una ventana apaisada.

5.- La estructura libre de la fachada. Como el suelo de los pisos avanza sobre los puntos de apoyo (...), la fachada toda sobresale del esqueleto que soporta.

Villa Saboya es una casita situada en las cercanías de París, y pocas construcciones como ésta han resultado tan emblemáticas en toda la arquitectura del S. XX, en buena medida porque responde punto por punto a las consideraciones proclamadas por Le Corbusier, como si se tratara más que de un edificio de un modelo experimental de su filosofía arquitectónica.

Así, destaca en primer lugar su concepción geométrica, donde predominan los volúmenes básicos, como cubos, cilindros, así como las superficies planas. En este sentido la influencia que ejerciera el Cubismo en Le Corbusier, sobre todo en sus primeras obras, también será decisivo.

Destaca también su particular concepción del "espacio continuo": planta libre, sin fachada principal. Utilización de pilotis o columnitas que aíslan la vivienda de suelo y permiten el acceso del automóvil. Largas hileras de ventanas horizantales correderas, que uniforman racionalmente la apariencia externa y permiten además una amplia irrupción de la luz. Y cubierta plana, que de esta manera se puede aprovechar como jardín y solarium.

El conjunto es de una enorme simplicidad formal, pero la estudiada proporcionalidad (el célebre "Modulor" de Le Corbusier) de todos sus elementos, y la plástica de los volúmenes geométricos otorgan a esta casa una belleza muy singular.

Todo además en su conjunto busca su perfecta adaptación a su función, consiguiendo un espacio esencialmente cómodo. Así por ejemplo, la sala de estar recibe doble altura que las demás estancias, y en la terraza se disponen elementos cilíndricos, que aparte de dinamizar la apariencia rectilínea del conjunto, sirven también con sus paredes curvas, para proteger del viento esta zona abierta.

Un completo reportaje de imágenes sobre la Villa Savoya puede verse en nuestra sección reportajes de arte. Pinchar AQUÍ

 



 

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