| Lluís Dalmau: "Verge dels Consellers" |
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| Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA) |
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”Verge dels Consellers.” Lluís Dalmau. MNAC. Barcelona. 1445. Una clasificación aproximada de la pintura gótica en los reinos hispánicos, parte de la diferente influencia que recibe en los distintos periodos: francesa en un primer momento, italiana posteriormente, cuando triunfa en toda Europa el arte de Giotto o Por todo ello se pueden establecer los siguientes periodos en los que dividir la evolución de la pintura gótica en nuestros reinos hispánicos: en primer lugar el Gótico Lineal, todavía muy apegado a la tradición románica e incluso a la estética desarrollada por las propias vidrieras. De tal forma que predominan los perfiles muy marcados y los trazos rotundos. Las fechas en que se desarrolla este periodo habría que ceñirlas al periodo que va entre 1250 y 1350, y son sus principales ejemplos Capilla de San Martín de Un segundo estilo de la pintura gótica es España sería El tercer estilo es el Estilo Internacional. En realidad constituye una síntesis de la aportación técnica e iconográfica del gótico lineal y el italo-gótico. Se desarrolla alrededor del S. XV, y son sus mejores ejemplos los nombres de Luis Borrassá, Bernardo Martorell, ambos en Cataluña, y Juan de Leví en Aragón. Finalmente el estilo Hispano-flamenco desarrollará una pintura sobre tabla enormemente influenciada por los grandes maestros procedentes del grupo de los Primitivos flamencos. Se pinta siempre sobre tabla, al óleo y con un detallismo asombroso. En este periodo que coincide ya con la segunda mitad del siglo XV, se nota al igual que ocurre con la pintura y la escultura, un avance considerable de Castilla respecto a los reinos de En Cataluña la introducción de la pintura flamenca presenta dos fases claramente diferenciadas: Por una parte la que representa Lluís Dalmau, de una total identificación con los modelos y el estilo pictórico de Jan Van Eyck; y la segunda, protagonizada en este caso por Jaume Huguet, de un tono más personal y que llegará a crear escuela en el Principado. Ciertamente, la pintura de Luis Dalmau es de un mimetismo absoluto con la obra de Van Eyck, que sin duda le deslumbra cuando la conoce en su viaje a Flandes de 1431. Por ello todo el realismo flamenco, el detallismo pormenorizado de Van Eyck, la rotundidad de las formas, la nitidez de las escenas y la rutilancia de la luz están igualmente presentes en las obras de Dalmau. Una de sus tablas más conocidas y que mejor ejemplifica esta vinculación al magisterio de Van Eyck es esta Verge dels Consellers que le encargan los propios consellers de la ciudad de Barcelona en 1443. La tabla representa junto a Como no podía ser de otra manera, la imagen resulta de una composición muy ordenada, con una estructura claramente simétrica; un encuadre de arquitecturas goticistas resueltas con el preciosismo que es característico de las tablas flamencas, y aperturas al fondo de la línea de horizonte por medio de paisajes de un detallismo exquisito. El mismo que se advierte en todos los aditamentos de la obra, desde el trabajo en bordados y tejidos hasta el taraceado del suelo o los primores del trono de Tal vez tanta deuda con los modelos eyckinianos resultara excesiva. De hecho los rostros resultan arquetípicos y el conjunto de la escena parece que adolezca de la necesaria espontaneidad y frescura. En cualquier caso tampoco puede cuestionarse su calidad técnica, que por otra parte nunca logra alcanzar, como es natural, el nivel de su maestro.
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