| M. Rothko: "Luz, tierra y azul" |
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| Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA) |
“Luz, tierra y azul”.Mark Rothko.Col. Privada. Nueva York. 1954.
El arte que surge posterior a
Esta tendencia informal en el arte tiene su primera referencia en los Estados Unidos. América ha salido reforzada de
Surge así a partir de 1942 un núcleo de pintores que darán forma a la llamada Escuela de Nueva York, entre cuyos miembros más significados destacan las figuras de Willem de Kooning y Jackson Pollock. Pero tampoco se trata de un movimiento o escuela pictórica concreta, es más, cada uno sigue una línea diferente de expresión. A estos autores habría que añadir además otros nombres, que en las mismas fechas también enriquecen el panorama abstracto del momento, caso de R.Motherwell, Barnett Newman, o el mismo Mark Rothko que ahora nos ocupa. Todos en su conjunto conforman el llamado Expresionismo Abstracto en USA, que aún se ha llegado a sistematizar más ampliamente en una serie de tendencias con nombre propio que incluyera la forma de hacer de cada uno de estos artistas, y así se habla de action painting, pintura caligráfica, espacialismo cromático o nuevo surrealismo. De todas ellas, dos, el Action painting, que incluiría la labor de De Kooning y Pollock, y el espacialismo cromático de Rothko, Motherwell o Newmann, resultan las experiencias más llamativas del Expresionismo abstracto. El primero parte del principio de espontaneidad creativa (el viejo automatismo surrealista) como forma de alcanzar una expresión pura, intuitiva y sobre todo irrepetible. Un arte de impulsos, de gestos, de acción, que se tradujo básicamente en al Action Painting o el dripping de Jackson Pollock. La otra opción, la del espacialismo cromático, es completamente distinta, porque todo lo que es gesto e intuición en la anterior, es meditación y reflexión en ésta. De esa actitud contemplativa, casi visionaria, brotan lienzos enormes que parecen estepas de color, donde en efecto el espacio del cuadro pierde su referencia real y se convierte únicamente en color, un color que lo llena todo y parece perderse en lontananza. Es un mar de pensamiento, que se colma de color. Así son las obras de Rothko. Por ello decimos que Rothko representa el modelo contemplativo del informalismo americano. Es una pintura llena de sugerencias. Al principio su pintura se encuentra más próxima a la influencia del surrealismo, como ocurre con sus figuras biomorfas, pero a partir de 1947 desarrolla la pintura que lo define inconfundiblemente. Una pintura intimista y que como ya se ha comentado, se convierte en una enorme ventana abierta a la contemplación sin fin: tal vez la esencia misma de la pintura, que en realidad no es otra cosa que una ventana abierta a la contemplación sin fin. En este caso a una contemplación de visiones amplias y casi infinitas donde solo hay color. Extensiones de color dispuestos en superficies de dos o tres rectángulos, que parecen flotar sobre si mismos. Son como veladuras, son como espacios interminables, son como extensos territorios, como la superficie del viento o la inmensidad del mar. Es decir, un campo se silencio, de meditación, de pensamiento, donde solo cabe cerrar los ojos e inspirar fuertemente. ¿Y qué es eso sino el arte? Una ventana abierta por donde dejar escapar el pensamiento, los sentimientos, las emociones... ![]()
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