Portada Occidental. Monasterio de Ripoll PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   

Monasterio de Ripoll. Portada Occidental

Ripoll (Girona). S. XII.

Es muy difícil reconocer hoy en su estado actual, la fisonomía original de la iglesia del Monasterio de Ripoll en Girona, enormemente desvirtuado por efecto de una desacertada restauración decimonónica. El edificio, por otra parte, se levantó en diversas etapas constructivas, lo que también ha incidido en la heterogeneidad de su apariencia constructiva: Una primera iglesia se construye por iniciativa de Wifredo el Velloso a fines del S. IX, que se reedificaría en sendas campañas más durante el S. X. Aunque la obra más significativa se debe al abad Oliba, que consagra definitivamente el edificio en el año 1032. Todavía en el S. XII y por espacio de dos siglos se estaría construyendo el claustro.

La iglesia constaba de cinco naves, aunque en origen debió de ser de tres, añadiéndose dos colaterales en la última etapa constructiva, la del abad Oliba. De esa misma etapa son también la enorme cabecera de siete ábsides abiertos a un enorme crucero destacado en planta, y la famosa portada occidental cuyo programa escultórico vamos a comentar en esta “Mirada”.

Ya más tarde se proyectaría una fachada con dos torres y se abovedaría en piedra la primitiva cubierta de madera. Debe prescindirse en un estudio del edificio original del cimborrio levantado sobre el crucero, invento debido al arquitecto restaurador.

Como elemento arquitectónico significativo cabe destacar la alternancia de pilares y columnas dividiendo las naves colaterales de las laterales, elemento éste de influencia otoniana. Al exterior, se observan elementos característicos del periodo del Primer Románico: así, el aparejo de sillarejo y elementos dinamizadores del muro como las bandas lombardas, los frisos de baquetones o los arquillos ciegos.

En cuanto a la Portada occidental de acceso a la iglesia monástica de Ripoll constituye el más importante conjunto monumental románico de escultura en Cataluña y es el tema que hoy nos ocupa.

Los motivos se agolpan en una clara tendencia al horror vacuii, repartidos entre las arquivoltas de la portada propiamente dicha, y un amplio frontispicio que la rodea, dividido su vez en un zócalo y cuatro registros en altura, separados por impostas igualmente decoradas. Su disposición se concibe así como un gran arco de triunfo, dentro por tanto de una tradición clasicista.

Dicha disposición en arco triunfal es coherente con el contenido temático del programa escultórico, pues con una lograda unidad argumental se alude genéricamente al tema de Cristo triunfante, descrito por el Apocalipsis de San Juan y prefigurado en las profecías de Daniel y en la historia del pueblo de Isarael. De ahí la utilización de temas tanto del Antiguo como de Nuevo Testamento.

En las Arquivoltas los temas se distrubuyen de la siguiente manera:

- La exterior presenta decoración de tema vegetal.

- La segunda muestra veintiséis medallones con representación de animales y plantas, dedicándose el central a la representación de Agnus Dei (o representación del Cordero místico).

- La tercera, representa escenas de la Vida de San Pedro y San Pablo, concluyendo con el martirio de ambos.

- La cuarta se decora sobriamente con finos listeles.

- La quinta, se subraya con un bocel decorado con entrelazo vegetal.

- La sexta desarrolla en cinco tallas dos temas característicos de la profecía de la resurrección: Jonás y la Ballena; y Daniel en el pozo de los leones.

- La última, de sección cuadrada, representa en su clave un Pantocrator rodeado de ángeles, vencedores sobre las imágenes también representadas de Caín y Abel.

En las jambas de este!último registro se muestran las faenas agrícolas repartidas en los doce meses del año.

El frontispicio por su parte, apoya sobre un zócalo que contiene a la izquierda medallones con un típico bestiario románico, y a la derecha los tormentos de los réprobos y a Epulón y Lázaro. Los distintos registros se distribuyen así:

- Primer registro. Se describen las visiones de Daniel, en una muestra escultórica de relieve casi exento y de gran tamaño. A la derecha la visión de las cuatro bestias y su juicio ante el Señor; y a la izquierda, la visión del Anticristo como príncipe a caballo, y la lucha entre el carnero y el macho cabrío.

- Segundo registro. Se representan cinco figuras a cada lado enmarcadas entre arcadas. A la izquierda se representa al rey David rodeado de músicos. A la derecha la entrega a Moisés de las Tablas de la Ley.

- El Tercer registro. Está dividido en tres frisos. Los dos inferiores narran otros tantos ciclos temáticos, uno a cada lado de la puerta: A la izquierda se suceden episodios del Antiguo Testamento, traslado del Arca de la Alianza, historia del rey David, historia del rey Salomón, etc.

Y a la derecha la historia de Moisés.

- Cuarto Registro.

El tercer friso del tercer registro se relaciona con el superior, que a modo de faja corrida exalta el triunfo de Cristo con una imagen de Cristo en Majestad en el centro de la parte superior. A su alrededor los cuatro Tretamorfos : El Leon (Marcos) y el Toro (Lucas) en el registro inferior; y el Águila (San Juan) y el Hombre (Mateo) en el último friso.

También lo rodean los veinticuatro ancianos y los veitidós bienaventurados.

La portada al margen de la unidad temática ya mencionada destaca por la notable secuencia narrativa y asimismo por la magnífica talla demostrada.


 

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