| Vaso Campaniforme |
|
|
|
| Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA) |
| Jueves, 08 de Julio de 2010 16:12 |
|
Vaso Campaniforme
Yacimiento de Ciempozuelos
Museo Arqueológico Nacional. Madrid. Edad del Bronce. III –II Mileno a.c.
La llamada “Cultura del Vaso Campaniforme” que tiene una de sus referencias más significativas en el Vaso de Ciempozuelos, es una amplia cultura cuya cronología se concretaría entre el 2200 al Su mayor peculiaridad reside en que se trata de una cultura muy extendida por buena parte de Europa y norte de África y que además es muy uniforme en sus restos culturales, especialmente en la pieza de cerámica que le da nombre y que sigue un diseño y decoración reiterativa a lo largo de los múltiples yacimientos en que aparece. Restos del Vaso Campaniforme se han encontrado en lugares tan distantes como En cuanto a las características comunes que le dan unidad a esta Cultura del Vaso Campaniforme podríamos deducir en primer lugar que se relaciona con rituales funerarios, pues la mayoría de los restos arqueológicos se han encontrado en sepulturas. Se trataría en este caso de fosas o enterramientos donde junto al cadáver se asociaría un ajuar con las piezas que les son propias a esta cultura. Entre ellas destacaría en primer lugar el propio Vaso Campaniforme, una pieza de cerámica de forma acampanada con amplio cuello troncocónico y una decoración impresa muy peculiar. Pero no es la única, también se encuentran cazuelas y cuencos decorados igual que los vasos, así como puñales con empuñadura de lengüeta, puntas de flecha, diademas, cintas y láminas de oro, etc. Todo ello relacionado con ajuares de lujo y por tanto con enterramientos de cierta categoría social. El Vaso Campaniforme propiamente dicho se caracteriza como hemos comentado por su forma singular, por ese diseño de campana invertida que le da nombre, pero también por su decoración profusa y detallista, realizada por técnica de incisión, formando motivos geométricos a base de rayitas, espigas, zig-zags, etcétera, dispuestos en bandas horizontales y paralelas desde el borde hasta el fondo del recipiente. Una decoración recurrente e inconfundible, pero que aún así presenta una serie de variantes regionales que es lo que ha permitido distiunguir varias tipologías: la “Marítima”, con decoración de puntos en bandas y relacionada con los yacimientros del estauario del Tajo; la “Cordelada”, con incisión de cordeles en bandas horizontales; la “Campaniforme mixta” (mezcla de las dos anteriores); la “Bohemia”, y la “Incisa”, que tiene precisamente en Ciempozuelos su principal yacimiento, y que se caracteriza por motivos incisos en bandas horizontales, separadas por otras sin decoración. En todos los casos se trata no obstante de piezas caras por su elaboración precisa y sus materiales costosos, principalmente arcilla negra que se complementaba con barro fino para su pulimentado y pasta blanca en las incisiones. Estos vasos tendrían su utilidad práctica, pues se sabe por criterios arqueológicos que se bebía hidromiel o cerveza en ellos, pero desde luego era un signo de distintivo social, por su valor material ya aludido y porque por ello su posesión se convertía en un elemento de prestigio social, cuando no en un artículo de alianza o pacto político. De ahí también su asociación con los ajuares funerarios. El Vaso Campaniforme de Ciempozuelos es uno de los restos encontrados en este amplio marco arqueológico que entre el final del Tercer milenio y el comienzo del Segundo se extendió por los valles del Duero y del Tajo. Otros artículos de esta sección...
|