W. Kandinsky: "Sin título" PDF Imprimir Correo
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Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)   

 

”Sin título”.

(Primera acuarela abstracta)

W. Kandisnky.

Museo G. Pompidou. 1910


La aportación del Cubismo y en parte del Futurismo, habían dado un salto de gigante en la anulación casi definitiva del elemento temático o figurativo dentro del lenguaje pictórico. Con ello se liberaba a la pintura del último condicionamiento ajeno a sus propios valores intrínsecos y se convertía así en una expresión plástica autónoma que podía vivir de sus propios valores: Color, luz, composición, formas... No obstante, faltaba el "casi", porque cubismo y futurismo aún se amparaban, aunque fuera lejana y distorsionadamente, en un fundamento figurativo.

El paso definitivo van a darlo una serie de pintores, en cierto modo un tanto místicos y visionarios, como Wassily Kandinsky, y posteriormente Kasimir Malevich, o Piet Mondrian, que en aras de un arte fundamentalmente espiritual y profundo se aventuran a negar definitivamente la referencia imititiva en el arte y a convertirlo en un mundo ajeno a nuestra realidad. Un mundo simplemente plástico de colores y formas, que nos provoquen así un mar de sensaciones puramente intelectuales, reflexivas, místicas en fin.


Se llega a decir que de esta forma la pintura se aproxima más que nunca al mayor de los artes, la música, porque lo mismo que las notas musicales, que en sí mismas son abstractas, en su disposición armónica nos producen sensaciones y sentimientos diversos, así los colores y las formas (que en sí mismos también son abstractos) en un cuadro, dispuestos igual de armónicamente, han de provocar en el espectador sensaciones y sentimientos. Que como las notas musicales y las formas y los colores, son también abstractos. Kandinsky lo expresa así: La afinidad entre música y pintura es el punto de partida de la vía por la que la pintura, con la ayuda de sus propios medios, se irá desarrollando hasta llegar a ser arte en sentido abstracto. La música de los colores.

Parece ser que en la época en que Kandinsky estaba pintando en Baviera, volvía un día de pintar al aire libre cuando vio un cuadro suyo colocado al revés que le fascinó, porque no podía ver en él ningún tema, ni figuración, sólo una hermosa armonía de líneas y manchas multicolores. A partir de ese momento comienza una serie de improvisaciones y estudios donde ya no hay referencia alguna a la realidad objetiva, sólo pintura, aunque eso sí, buscando siempre a través de ella la expresión del sentimiento.

Más allá de lo que había ido Kandinsky, irán algunos años después, otros pintores como Malevich o Mondrian, que impulsan dentro de la abstracción otras dos nuevas vanguardias pictóricas, aquél el Suprematismo, y Mondrian, el Neoplasticismo. Éstos no se conforman simplemente con la abstracción, sino que además quieren reducirla como los cubistas a formas geométricas, para que de esta forma la pintura se reduzca definitivamente a lo más esencial: Abstracción y encima, geométrica. Para ellos el estado más "puro" de la pintura. La plenitud intelectual del arte. Incluso llegaron también a reducir el color, llegando a tal punto de simplificación formal, que Malevich llega a pintar un cuadro blanco sobre un papel blanco: era lo máximo a lo que se podía llegar en esta búsqueda definitiva de la pureza en el arte, la desnudez total, la esencia, la nada, el todo!

Había nacido la abstracción pictórica, cuya repercusión en toda la evolución posterior del arte iba a ser definitiva, pues todavía hoy se suceden ininterrumpidamente nuevas interpretaciones abstractas, que enriquecen constantemente el arte y lo seguirán enriqueciendo, porque sus variables y sus soluciones plásticas son prácticamente infinitas.

W.Kandinsky (Moscú 1866- Neuilly-sur-Seine 1944) se inicia a la pintura en 1895, pues aunque había comenzado a estudiar música, es después de asistir a la Exposición Impresionista que se había organziado en Moscú cuando siente la llamada de una nueva vocación. Asentado posteriormente en Alemania, será en origen un importante pintor expresionista, miembro fundador de grupo Der Blaue Reiter.

Su intención de liberar definitivamente a la pintura de la figuración y el tema, le convierten en el iniciador de la pintura abstracta y en uno de los vanguardistas más innovadores en el bullicoso ambiente cultural inmediatamente posterior a la Revolución Soviética . De hecho vuelve a Moscú en 1917, si bien, pronto se volverá a marchar decepcionado del control que ejerce el nuevo Estado sobre los artistas.

Regresa a Alemania donde colabora como profesor en el maravilloso experimento de didáctica artistica que fue La Bauhaus. De aquella actividad docente saldrían dos de sus libros más conocidos y que constituyen los mejores fundamentos teóricos sobre su concepción pictórica en particular y de la abstracción en general: "De lo espiritual en el arte" y "Punto y línea sobre el plano". La llegada del nazismo al poder acabó con la experiencia de la Bauhaus y obligó a Kandinsky, acusado de degenerado, a abandonar Berlín y establecerse definitivamente en Neuilly, cerca de París.

En esta primera obra propiamente abstracta se establecen los principios ya señalados sobre la experimentación abstracta: se trata de olvidar la referencia figurativa y reducir la pintura a sus elementos esenciales, creando así un mundo propiamente pictórico, ajeno por tanto a nuestra realidad circundante. Un mundo mísitico, sólo de sentimientos, provocados por las formas y los colores dispuestos en armonía: tanto en la composición que no es caprichosa sino que ha de seguir una estructura y un orden; como en el color, fundamento de la pintura y que debe seguir el juego de equilibrios de tonos y complementarios; como en la línea y el trazo que deben de danzar al son del sentimiento que nos transmiten.

Él mismo lo explica así: La pintura es un arte, y el arte en total no es una creación útil de objetos que se deshacen en el vacío sino una fuerza útil que sirve al desarrollo y a la sensibilización del alma humana. El arte es el lenguaje que habla al alma de cosas que, son para el ella el pan cotidiano, que sólo puede recibir en esta forma. Cuando el arte se sustrae a esta obligación queda un hueco vacío, ya que no existe ningún poder que sustituya al arte.

Con esta obra pionera del arte abstracto contemporáneo, se anuncia un nuevo camino en la pintura del S. XX.

 

 

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