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Escrito por F. Javier Jiménez Zorzo (CREHA)
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El monográfico de la Cinemateca Francesa, titulado “Brune / Blonde”, nos ofrece un fascinante recorrido a través del tema del cabello femenino. Más de treinta apartados donde encontramos la fotografía de Bernard Plossu, grabados japoneses, la ópera “Pelléas et Mélisande” de Debussy, comentarios a obras de Rodin, films de Truffaut, Buñuel, Hitchcock, poemas (recitados) de Baudelaire o textos de Maupassant, pinturas de Rossetti, Munch, Warhol, Delvaux, y un largo etcétera. Textos, imágenes, vídeos conforman un multimedia de excelente diseño, magníficas obras y autores de primera línea que por su enfoque multigenérico y multicultural lo convierten en un recurso modélico que nos permite disfrutar y conocer el tema en sus múltiples facetas. Para acceder pinchar AQUÍ.
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Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)
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Constance Mayer (1775-1821) fue una excelente pintora francesa del periodo revolucionario y napoleónico. Recibió una educación exquisita y pronto se decantó por el ejercicio de la pintura exponiendo por primera vez su trabajos en el año 1791.
La pintura de Constance Mayer va más allá de los géneros habituales en las pintoras de su época: retratos y floreros, para adentrarse en otras temáticas en las que subyace la defensa de los valores republicanos de la revolución.
Como en tantos otros casos, la capacidad pictórica de Constance Mayer fue minusvalorada por una crítica cargada de misoginia. Además, su relación artística y sentimental con el también pintor Pierre-Paul Prudhon iría diluyendo su presencia como autora y provocándole un estado de depresión que le llevaría al suicidio con apenas cuarenta y cinco años de edad.
Muchos de los dibujos, bocetos y cuadros de Constance Mayer fueron rematados con la firma de Prudhon (un pintor mucho más cotizado en su momento) al objeto de aumentar su valor económico, por lo que resulta complicado establecer cuál fue la verdadera obra completa de la pintora.
Nuestro último artículo de Mujeres Artistas está dedicado a Constance Mayer. Si quieres leerlo, pulsa AQUÍ.
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Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)
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Richard Phillips (Marblehead, Massachusetts, 1962) es un pintor que se mueve con comodidad dentro de la tradición del realismo norteamericano. Sus imágenes tienen una clara y fuerte influencia de los medios de comunicación de masas, la publicidad y, sobre todo, el mundo de la moda de las décadas de los años 60 y 70.
Phillips traslada estas imágenes a grandes lienzos utilizando una técnica al óleo tradicional y, en cierta manera, desvirtuando todo aquello que puedan tener de amabilidad o delicadeza. Por el contrario, sus figuras se nos presentan con crudeza y frialdad, desvirtuadas de su valor humano para convertirse en meros objetos rígidamente analizados.
Revisando la producción de Richard Phillips sorprende que pese al dominio del tema del retrato, ocasionalmente investiga en ambitos temáticos muy diferentes sin perder esa especie de visión casi quirúrgica de la realidad.
Aunque su obra se remonta hasta la década de los 80, fue con motivo de una exposición monográfica en la Galería White Cube en 1994 cuando Richard Phillips alcanzó una notoriedad internacional. A partir de entonces se ha convertido no sólo en uno de los pintores más cotizados del momento sino, también, en uno de los más solicitados por los actores, modelos y gente del espectáculo en general. De esta manera, Richard Phillips cierra el círculo en cuanto a su inspiración / demanda del mundo de la moda y del glamour.
Richard Phillips no tiene una web propia y lo mejor para conocerle algo mejor a través de internet es visitar el sitio que le dedica la GALERÍA GAGOSIAN con cuatro apartados de exposiciones diferentes. Para acceder, pulsáis en Artist Exhibitions y, a continuación, en cualquiera de las muestras (y en View Images).
También podéis ver alguna imagen más en la web de ART NET.
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Escrito por F. Javier Jiménez Zorzo (CREHA)
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“Pero donde se encuentra un arsenal inagotable de datos concernientes a los medios de transporte durante los primeros años del siglo presente es en los cinco tomos del Itineraire Descriptif de l´Espagne, por Alexandre de Laborde, impreso en 1809.[...]
Para el correo de Andalucía se empleaban carruajes de cuatro ruedas tirados por mulas, recorriendo las 100 leguas de la capital a Cádiz en cuatro días y sus noches. En los demás caminos marchaba la posta a caballo. [...]
Los coches de alquiler eran de tres clases: volantes o calesines, calesas y de colleras, todos bastante incómodos, pero por regla general muy sólidos, pudiendo recorrer con algunos de éstos en ocho días la carrera de Madrid a Irún.
Dice Laborde que él viajó mucho en mula, tomada por temporada, acostándose en las posadas sobre un jergón de paja, y cubierto con la manta que llevaba a caballo; una vez adquirida la costumbre se duerme como en la mejor cama.
El medio más económico de viajar consistía en reunirse a las recuas de mulas de arrieros. Los eclesiásticos y negociantes caminaban de este modo, reuniéndose a veces hasta 30 caballerías y costaba cada legua a razón de cuatro reales. [...]
Los coches de colleras eran más sólidos que elegantes y tenían cuatro asientos. Les enganchaban seis mulas colocadas de dos en dos, atadas por simples cuerdas bastante largas que dejaban mucha distancia entre las parejas. El aspecto de los carruajes era bastante singular y a veces imponente, aunque en realidad había poco peligro. “No se puede ver sin inquietud a las mulas al galope sin ningún freno, retenidas por unos ramales de gran longitud que les permite alejarse o acercarse, errar a la ventura, recorrer caminos tortuosos y rabotenses, con gran celeridad; parecen siempre próximas a volcar hacia los profundos precipicios, pero la inteligencia de los conductores y la docilidad de los animales evita los vuelcos. No tienen estos más guía que la voz del conductor, cuyas inflexiones obedecen con admirable rapidez, bastando un grito del mayoral para dirigirlas o detenerlas. Las anima, las empuja o acelera; las hace girar a la derecha o a la izquierda; las aleja y aproxima, o las para repentinamente. Si una mula se desvía o retrocede la llama por su nombre, que generalmente corresponde al de un grado de la milicia generala, capitana, comisaria y la bestia lo comprende y obedece. El mayoral y el zagal están siempre vigilantes, y al menor peligro, desciende el último del coche para ponerse a la cabeza del tiro y guiarlo con maña volviendo en seguida a su puesto".
Manifestaba Laborde que se habían construido buenas carreteras, aunque todavía faltaban puentes, añadiendo que no había en España ninguna región que tuviese caminos tan hermosos como Valencia, excepción hecha de las Provincias Vascongadas.”
(Pablo Alzola y Minondo: “Historia de las obras públicas en España”. 1899)
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Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)
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On Line: Drawing through the Twentieth Century fue el título de una exposición celebrada en el MOMA de Nueva York en 2010 que se centró en el análisis y el estudio de la evolución del dibujo, tanto formal, como técnica o estéticamente, en el siglo comprendido entre 1910 y 2010.
La relación de autores y obras que componen la muestra es realmente impresionante, constituyendo un recorrido casi sin fisuras desde los autores ya clásicos como Wasily Kandinsky o Paul Klee, hasta los más actuales.
Por fortuna, a partir de la exposición, el MOMA ha generado uno de sus estupendos monográficos interactivos que elevan el contenido de la muestra a un excelente recurso permanente para el estudio de esta faceta del mundo artístico.
Te recomendamos que visites el monográfico On Line: Drawing through the Twentieth Century pulsando AQUÍ.
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