|

¡Yo he venido a América para tomar una foto!
Como un turista va a tomar una foto de la Torre Eiffel.
¡Después de eso...me voy! Con los rifles que voy a comprar.
(Buñuel a Claude Autant-Lara, 1931)
Los años norteamericanos de Luis Buñuel ---que hasta ahora representaban una laguna en la historiografía dedicada al cineasta aragonés--- son el objeto de estudio, profundo, exhaustivo y riguroso, del libro "El ermitaño errante. Buñuel en Estados Unidos", que su autor, Fernando Gabriel Martín, acaba de publicar en 2010, en una edición patrocinada por la Filmoteca Regional Francisco Rabal, de Murcia.
El libro es un verdadero hito que inaugura una nueva fase en la historiografía sobre la etapa norteamerica de Luis Buñuel, tanto por la abrumadora cantidad de datos inéditos que proporciona, como por la excelente labor de interpretación que realiza, desmintiendo tópicos y lugares comunes que sobre ésta, hasta ahora oscura, etapa de la vida y carrera artística del cineasta aragonés, habían sido repetidos y utilizados alegremente, sin rigor ninguno, por tantas obras dedicadas a estudiar su trayectoria, tanto por parte de estudiosos norteamericanos como españoles, entre otros. El libro abarca el período 1930-1946, desde primer viaje a Hollywood ("El viaje surrealista"), hasta su viaje al exilio en Los Ángeles, posterior traslado a Nueva York (1939), su vuelta a Hollywood (1944) y, finalmente, su definitivo viaje a México.
Su amor-odio por Hollywood, por Norteamérica, es el protagonista indudable de todos estos años de la vida de Buñuel, años de los que se muestran escenas detalladas y abundantes datos de su paso por la Meca del Cine, su relación con las empresas cinematográficas (MGM, Warner, etc.), directores de cine (Ford, Cukor, Wilder, Hitchcock, Wyler, Ray, etc.) con el MOMA, Nelson Rockefeller y la OIAA (Oficina de Asuntos Interamericanos), su tarea como guionista y director de doblaje, Henry Miller, Anaïs Nin, Dalí, o los informes del FBI, entre otras muchas cuestiones.
|