4624
(6 votos, media 5.00 de 5)
|
Escrito por Ignacio Martínez Buenaga (CREHA)
|
|

F- Goya: Retrato de Martín Zapater. Museo de Bellas Artes. Bilbao. 1797.
"Para mi casa no necesito muchos muebles, pues me parece que, con una estampa de Ntra. Sra. del Pilar, una mesa, cinco sillas, una sartén, una bota y un tiple y asador y candil, todo lo demás es superfluo" (1780).
"Su alteza me a echo mil onores; he echo su retrato, el de su señora y niño y niña con un aplauso inesperado por haber ido ya otros pintores, y no haber acertado a esto. He salido dos veces a caza con su Alteza y tira muy bien, y la última tarde me dijo sobre tirar a un conejo: "este pintamonas aún es más aficionado que yo". (1783).
"Me he vuelto viejo con muchas arrugas que no me conocerías sino por lo romo y los ojos hundidos... lo que es cierto que ya voy notando mucho los 41..." (1787.
"Yo estoy en Valencia, que he venido con mi mujer a tomas estos aires marítimos hace más de quince días" (1790).
F. GOYA: Cartas a Zapater. 1790 |
|
|
Escrito por F. Javier Jiménez Zorzo (CREHA)
|
|

La visita de los niños a los museos es, seguramente, una experiencia más reveladora y enriquecedora para aquellos que los someten a esa primera experiencia del arte (padres, tutores, animadores, etc.) que para los propios niños. Esa primera mirada tiene, sin duda alguna, un sabor que nos lleva a las raices de la percepción, de lo inculto, de lo salvaje, de lo incondicionado, etc., enfrentada, sin más, a las más excelentes labores del arte de todos los tiempos. Para acceder al reportaje de El País que relata la experiencia, divertidísima (etc.) de unas niñas, de dos y tres años, en el Prado, el Thyssen y el Reina Sofía, pinchar AQUÍ y AQUÍ.
|
|
Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)
|
|

Masami Teraoka (Matsuyama, 1936) es un pintor japonés asentado en los Estados Unidos desde comienzos de los años 60. Realizó sus primeros estudios en la Universidad de Kobe, por la que se licenció en Estética, para pasar posteriormente a la Universidad Otis de Arte y Diseño de los Ángeles.
La pintura de Masami Teraoka es realmente singular por lo que tiene de reinterpretación de la tradición, tanto japonesa como occidental, para plantear situaciones de denuncia más o menos ácidas. Tanto en sus acuarelas, como en sus lienzos o en sus grabados, Teraoka utiliza códigos y lenguajes históricos que modifica con situaciones, objetos o temas contemporáneos de manera que la obra adquiera una significado radicalmente nuevo.
En sus primeras obras, Teraoka se basa en la estética del Ukiyo-e que le sirve para reflexionar sobre el choque de culturas producido en Japón en la segunda mitad del siglo XX. Una de sus series más famosas, de título realmente explícito, es Las hamburguesas McDonalds invadiendo Japón.
En los años 80 Teraoka trata en alguna de sus series el tema del sida y esto le hace evolucionar hacia una estética más dramática y oscura que supondrá un giro en el conjunto de su producción, menos amable para el espectador que la correspondiente a sus inicios.
En los últimos años, Masami Teraoka vuelve sus ojos hacia la religiosidad occidental y sus contradicciones y miserias y esto, a su vez, le lleva a abandonar la inspiración en la tradición pictórica japonesa para sustituirla por la renacentista italiana. En sus últimas obras es frecuente ver clarísimas referencias a autores como Botticelli, Piero de la Francesca, Giulio Romano y muchos otros.
Masami Teraoka posee una página web en la que podrás conocer mejor su biografía y sus trabajos, además de informarte de las últimas noticias o exposiciones en las que ha participado. Si quieres visitarla, pulsa AQUÍ.
|
|
Escrito por F. Javier Jiménez Zorzo (CREHA)
|
|

“El hombre occidental ha considerado el dibujo como la disciplina sobre la que se asienta su actividad creadora, al menos desde el año 1400, en el que Cennini estaba escribiendo su tratado de pintura. Vasari nos cuenta que el padre de Baccio Bandinelli, un orfebre florentino, daba clases de dibujo a sus aprendices “pues no se puede considerar a alguien buen orfebre si no sabe dibujar bien”. En Inglaterra, William Shipley dio clases particulares de dibujo en la Society of Arts (porteriormente la Royal Society of Arts) fundada en 1754, para fomentar las artes, manufacturas y el comercio, y Thomas Sheraton escribió un libro de dibujo para los ebanistas y tapiceros, en cuya portada representaba al “artista ocupado en el dibujo” rodeado por figuras alegóricas de la Geometría, Perspectiva, y el Genio del Dibujo y la Arquitectura, y “en el fondo se encuentra el Templo de la Fama, al cual conduce directamente el conocimiento de estas artes”. Marc Brunel, él mismo un ingeniero notable, animaba a su aún más famoso hijo Isambard, a que dibujase su entorno, considerando que este hábito es tan importante para el ingeniero como el conocimiento del alfabeto. Cuando a partir de la Fundación del London Mechanics Institution en 1823 se establecieron por toda Inglaterra los Mechanics Institutes, entre las asignaturas que se enseñaban se encontraba el dibujo arquitectónico, mecánico y de perspectiva. En Francia, Ingres afirmaba: “El dibujo es las tres cuartas partes de una pintura...” “Si tuviese que colgar mi placa escribiría en ella Ecole de Dessin, y sé que educaría a pintores”.
Durante el siglo catorce el aprendizaje de un artista se centraba en el taller del maestro. Cennini aconsejaba a los aspirantes a pintor que “En primer lugar debéis estudiar dibujo durante al menos un año; después deberéis permanecer con un maestro en su taller por espacio de al menos seis años para que podáis aprender todas las partes del arte: moler los colores, cocer las colas, moler el yeso, adquirir la práctica de dar fondos a los cuadros, trabajar en relieve y a raspar o a suavizar una superficie y a dorar; más tarde practicar el coloreado, guarnecer con mordientes, pintar lienzos con oro y pintar sobre paredes durantes seis años más, dibujando sin interrupción durante los días de fiesta o de trabajo”. A medida que la categoría social del artista iba creciendo y el poder que ejercían los gremios disminuía, este trabajo práctico se suplementaba con reuniones, al principio informales, donde se daban, como modelos para copiar, dibujos y esculturas antiguos y se discutían materias teóricas. De estas reuniones iban a surgir las academias privadas y más tarde públicas, con sus rígidos programas de estudio.”
(Susan Lambert: “El dibujo. Técnica y utilidad”. 1984) |
1419
(1 voto, media 5.00 de 5)
|
Escrito por Jesús Martínez Verón (CREHA)
|
Sobre la catedral de León, sin duda una de nuestras catedrales góticas más representativas, existe una web monográfica que aporta importante información sobre el edificio y su historia, además de contar con un repertorio de imágenes de calidad (aunque no excesiva cantidad). Para acceder a la web de la catedral de León, pulsa AQUÍ.
|
|
|