| Bramante y la arquitectura del S. XVI |
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"Del templo redondo de Bramante en San Pietro in Montorio de Roma, que inaugura el siglo XVI, se puede decir que constituye la declaración de principios de ese siglo: absoluta afirmación del esquema central; máxima valoración de las relaciones dimensionales entre las partes del edificio, es decir, del elemento proporcional; plasticidad sólida. Este pequeño templo es un poco el Partenón de la época y como tal tiene todos los defectos y cualidades de la obra maestra helénica. Pero la analogía entre Grecia y el siglo XVI no va más allá de este ideal formal común, porque el programa edilicio del siglo XVI impone los espacios internos. Si el gótico había marcado la voluntad del espacio continuo e infinito en la longitud dispersiva de sus visuales, el primer Renacimiento no había cerrado el espacio, sino más bien lo había ordenado según una métrica racional que lo hacía definible y mensurable; ahora, el siglo XVI califica la misma investigación espacial en términos eurítmicos, volviendo a la antigua antítesis entre espacio interno y externo, con la solidez pesada y corpórea de sus muros y con la plástica maciza de sus componentes decorativos. El carácter de la arquitectura del siglo XVI se concreta, por ende, no tanto en una renovación de las concepciones espaciales, cuanto en un nuevo sentido de la volumetría y del equilibrio estático y formal de las masas, con el que se viste de una significación nueva la dialéctica espacial del siglo anterior, reforzada y solidificada por un gusto que antepone a una línea y a un plano cromático, una superabundancia plástica escultural y una solidez consistente y, a menudo, monumentales". ZEVI,B: Saber ver la arquitectura. Poseidón. Barcelona 1981, pp 88-89. Otros artículos de esta sección...
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