| Brancusi y las máquinas |
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| Escrito por F. Javier Jiménez Zorzo (CREHA) |
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“Quizás las más completas así como las más brillantes de las interpretaciones de la capacidad de la máquina lo fueron en la escultura de Brancusi, pues él exhibía a la vez forma, método y símbolo. En la obra de Brancusi se constata, antes que nada, la importancia del material, con su peso específico, forma, textura, color y acabado: cuando modela en la madera, aún se obliga a conservar la forma orgánica del árbol, insistiendo más bien que reduciendo la parte dada por la naturaleza, mientras que cuando modela en mármol le saca plenamente la suave textura satinada, en las formas más suaves y más semejantes a un huevo. El respeto por la materia se extiende más aún en la concepción del tema tratado: el individuo está sumergido, como en la ciencia, en la clase; en vez de representar en mármol la cara contrahecha de una madre y un niño, pone dos bloques de mármol uno al lado del otro con sólo la depresión de superficie más ligera para señalar los rasgos de la cara; es mediante las relaciones de volúmenes como presenta la idea genérica de madre e hijo; la idea en su forma más tenue. Así también, en su famoso pájaro, trata al objeto mismo, en el modelo en metal, como si fuera el pistón de un motor: el afilado es tan delicado, el pulimento tan fino como si tuviera que adaptarse a la pieza más complicada de maquinaria, en la que tan sólo unos granitos de polvo pudieran impedir su acción perfecta: mirando al pájaro, piensa uno en el casco de un torpedo. En cuanto al pájaro mismo, ya no es ningún pájaro particular, sino genérico en su aspecto más ornitológico, la función del vuelo. Lo mismo ocurre con su pez de mármol o metálico, pareciendo formas experimentales desarrolladas en un laboratorio de aviación, flotando en la superficie sin defectos de un espejo. Este es el equivalente en arte del mundo mecánico que nos rodea por todas partes. Con su perfección adicional del símbolo, y la de las formas metálicas sumamente pulidas el mundo en conjunto y el espectador mismo, se reflejan igualmente: por lo que la antigua separación entre sujeto y objeto está ahora figurativamente cerrada. El torpe oficial de aduanas de los Estados Unidos que deseaba clasificar la escultura de Brancusi como maquinaria o aparatos de fontanería estaba en realidad haciéndole un cumplido. En la escultura de Brancusi la idea de la máquina está objetivada y asimilada en obras equivalentes de arte.” (Lewis Mumford: "La experiencia estética de la máquina". En: "Técnica y Civilización". 1934) Para acceder a una MIRADA ARTECREHA sobre la escultura “Madame Pogany” de Brancusi, pinchar AQUÍ. Otros artículos de esta sección...
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