| El arte tipográfico de Hendrik Werkman |
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“Catálogos, carteles, anuncios de todo tipo. Creedme, contienen la poesía de nuestra época” (Gillaume Apollinaire)
“Hendrik Werkman (1882-1945), un impresor de Groningen, al norte de Holanda, investigaba poco a poco la posibilidad de utilizar los materiales que encontraban en su taller para crear composiciones abstractas de forma y color en las que intervenían la casualidad y el azar. En estos primeros “druksels”, que fue como los llamó, impresos ligeramente sobre papel tosco, Werkmann exploró las formas interiores de las letras y, al hacerlo, descubrió la importancia de las texturas y la potencialidad del papel como un elemento positivo en el diseño gráfico. El imaginativo uso del papel por parte de Werkman también aparece en las series de experimentos tipográficos que publicó para sus amigos, desde 1923 en adelante, bajo el título de “The next call”. Con la publicación de “The next call” se alejó de la pintura y poco a poco comenzó a experimentar con materiales que encontraba a su alrededor en su taller de trabajo. El primer número contenía, en su portada, una imagen producida directamente de una parte de una cerradura impresa en rojo (y también utilizada en el sobre), y la misma forma vuelve a aparecer en los números dos, tres y cinco. En muchos de los números Werkman utilizó su original técnica, que consistía en colocar el papel en la base de la imprenta manual y el tipo con la tinta u otro material boca abajo sobre él. De esta manera Werkman podía combinar el proceso creativo y de impresión en una sola fase. Para Werkman “la imprenta ofrece más posibilidades que la pintura. Permite que me exprese más libremente y también de una forma más directa”. Puesto que Werkman no disponía de mucho dinero compraba las tintas en cantidades pequeñas y en determinados momentos trabajaba con un número limitado de colores. Cuando compraba un nuevo surtido de tinta acostumbraba cambiar de colores de manera que, hasta cierto punto, sus impresiones se pueden fechar por el color que utilizaba en cada momento. Gran parte de su obra impresa de los años veinte es abstracta en concepto, y aunque algunas obras contienen letras y números que se pueden reconocer, otras introducen formas y figuras que no se pueden asociar fácilmente con los tipos. Werkman comentó su técnica en una carta que escribió a F.R.A. Henkels: “Para mis impresiones utilizo una vieja imprenta manual; de esta manera la impresión se hace verticalmente y la presión se puede regular de forma instintiva. Algunas veces hay que presionar con fuerza, a veces muy suavemente, a veces una de las mitades del bloque tiene mucha tinta, la otra poca; al mismo tiempo, al imprimir la primera capa de pintura en una hoja de papel se obtiene un tono más pálido que se utiliza para la impresión definitiva, y otras veces, de nuevo presiono la primera impresión sobre la versión definitiva… Nadie trabaja de esta forma, no creo que se pueda lograr los mismos efectos de color, a no ser que se tenga mucha práctica y experiencia. En ocasiones, una misma impresión pasa bajo la imprenta hasta cincuenta veces”. (Herbert Spencer: “Pioneros de la tipografía moderna”, 1969) Otros artículos de esta sección...
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