Comentario de los dos sarcófagos paleocristianos que se hallan en la cripta de la Iglesia zaragozana de Santa Engracia: Receptio animae y Trilogía petrina
El sentido y los aspectos positivos y negativos de las posturas del cuerpo, los pies, la cabeza, manos, etc., en el arte, es objeto de atención en las páginas de la web "Significations of gestures and nudity", con un apartado especial dedicado al arte bizantino. Para acceder pinchar AQUÍ.
De igual modo damos acceso a una proyección de páginas (en castellano) dedicada al gesto en el arte. Para acceder pinchar AQUÍ.
En este enigma de hoy se trataría de resolver tres cuestiones: primero descubrir a qué parte de un todo corresponde el fragmento que publicamos. Segundo a quién representa la imagen que aparece. Y en tercer lugar habría que explicar el significado de toda la escena.
Como siempre os damos alguna pista que pueda serviros de ayuda:
- Que va de tapices
- Que va de rivalidades entre mujeres
- Y que fue una de las últimas obra de su autor.
Ánimo que es muy fácil, y cuando tengáis las respuestas ya sabéis que podéis comentarlas en nuestro correo o en el muro de facebook.
Hace algunas semanas publicamos un artículo sobre la arquitectura en la película Blade Runner. En él veíamos como Ridley Scott había elegido muy bien determinadas ambientaciones de su film buscando el contraste entre arquitectura histórica y ambientación futurista.
En otra de las películas más conocidas de Scott, Gladiator (2000), la ambientación estaba más condicionada por el contexto histórico en el que se desenvolvía la acción, el imperio romano. Una parte esencial de la misma tenía que transcurrir en un anfiteatro (se supone que el Coliseo de Roma) donde el protagonista, Máximo Décimo Meridio lucharía como gladiador.
Scott eligió para rodar estas escenas de combate un anfiteatro menos conocido que el Coliseo pero realmente impresionante y que le permitiría recrear a la perfección el ambiente de las luchas de gladiadores. Se trata del anfiteatro de la ciudad tunecina de El Djem.
El anfiteatro de El Djem fue construido entre los años 230 y 238 por auspicio del proconsul Gordiano aunque probablemente nunca llegó a finalizarse del todo por las ambiciones políticas de Gordiano que no llegaron a buen fin. El anfiteatro casi llegaba a rivalizar con el Coliseo puesto que alcanzaba las 35.000 plazas de capacidad, situándose, tras el anfiteatro de Roma y el de Capua, como el tercero de mayor aforo de todo el Imperio.
Para Ridley Scott, el anfiteatro de El Djem presentaba la ventaja de su relativo buen estado de conservación (aunque también sirvió como "cantera" al igual que el Coliseo) y, por supuesto, por estar enclavado en una población mucho más tranquila que Roma.
El anfiteatro de El Djem es patrimonio de la Humanidad declarado por la Unesco desde el año 1979.
Por desgracia no os podemos recomendar ninguna web en la que se haga un estudio minucioso de esta construcción (aunque su belleza lo merecería) por lo que nos limitaremos a presentaros el enlace a la web de Wikimedia en la que se albergan nada menos que noventa y nueve imágenes (desde grabados antiguos a fotografías recientes) de este monumento. Podeis acceder pulsando AQUÍ.
Hoy hemos leído un interesante artículo publicado en la edición digital de The Guardian titulado Master of war: Leonardo da Vinci's images of conflict que a partir de una serie de reflexiones sobre la obra de Leonardo da Vinci Estudios para las cabezas de dos soldados en la batalla de Anghiari, termina estableciendo una breve comparación con una famosa fotografía que Don McCullin realizó a un marine durante la guerra de Vietnam.
El autor trata del diferente planteamiento de la escena de guerra y apunta el trasfondo histórico y social que se esconde detrás de las dos imágenes. Incluso va más allá con la idea de como, frente a la explícita fiereza de las miradas de los soldados en la obra de Leonardo, en la fotografía de McCullin lo que impresiona es pensar qué horrores vistos por el marine han provocado el estado de shock en el que, evidentemente, se encuentra.
Se trata, pues, de dos miradas diferentes que comparten el hecho de ser miradas de guerra, pero mientras en el caso de Leonardo hay una violencia que se proyecta como una amenaza hacia afuera, en el de McCullin es una mirada interior. El horror sólo lo percibimos de una manera indirecta pero, quizás por ello, más violenta.
Leonardo da Vinci, Estudio para la cabeza de dos soldados en la batalla de Anghiari, 1504-1505
Don McCullin, Marine norteamericano en estado de shock en Vietnam, 1968
Seguramente para un espectador actual realmente resulta más impactante esta segunda mirada por lo que tiene de menos explícita pero mucho más evocadora del terror.
Si tu también compartes nuestra impresión al ver esta fotografía y quieres conocer algo más de Don McCullin, uno de los mejores reporteros gráficos de la guerra en el siglo XX, te aconsejamos que veas el siguiente vídeo elaborado por The Economist.
Empezamos hoy una nueva sección. Se trata de un apartado dedicado en exclusiva al campo de la iconografía, tanto la iconografía clásica como la cristiana, que serán las primeras a las que atenderemos con mayor interés considerando su importancia en el arte occidental. En cualquier caso es una sección abierta, como casi todas las nuestras, y progresivamente irá ampliando sus contenidos.
Comenzamos con dos de las referencias clásicas más conocidas y más abundantes también en la producción artística: Afrodita(Venus en Roma) y Atenea (Minerva para los romanos).
Como siempre esperamos que la sección interese a los amantes del arte en general y a quienes tienen que dedicarse a su estudio y a su divulgación.